Aprueban en Oaxaca bodas a partir de los 18 años

El pleno del Congreso del Estado, aprobó, por unanimidad, la iniciativa presentada por el diputado Flavio Sosa que consideró se atentaba contra los derechos de la infancia.
“La laxitud de nuestro código es, mínimo, escandalosa; no hay, de facto, una edad mínima para el matrimonio”, señaló.
“La laxitud de nuestro código es, mínimo, escandalosa; no hay, de facto, una edad mínima para el matrimonio”, señaló. (Especial)

Oaxaca de Juárez

El pleno del Congreso del Estado de Oaxaca aprobó por unanimidad, una iniciativa que establece en 18 años la edad mínima para contraer matrimonio, presentada en diciembre pasado por el diputado Flavio Sosa Villavicencio como mecanismo para proteger los derechos de la infancia oaxaqueña, especialmente de las niñas.

“El matrimonio a edad temprana niega, principalmente a las niñas, el derecho a su infancia, interrumpe su educación, limita de manera grave sus posibilidades de desarrollo y opciones de vida, aumenta su riesgo de sufrir violencia y abuso, pone en peligro su salud y su vida”, dijo el legislador al agradecer el voto a favor de las y los 40 diputados asistentes a la sesión.

Advirtió, además, que para la trata de personas con fines de esclavitud y de explotación sexual comercial infantil suelen establecerse contratos matrimoniales con el fin de extraer a niñas y niños de sus comunidades, y que según UNICEF 1,2 millones de niños son objeto de trata todos los años, la mayor parte dirigida a la prostitución infantil, aunque también para trabajos agrícolas e industriales.

Consideró la aprobación como “un gran salto, de casi cincuenta años” para el marco normativo local, pues en esta acción el Código Civil fue armonizado con la Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, la edad mínima para contraer matrimonio y el registro de los matrimonios, instrumento de la Organización de las Naciones Unidas que entró en vigor desde 1964.

Recordó que antes de la modificación, el artículo 147 del Código Civil local establecía que “para contraer matrimonio, el hombre necesita haber cumplido dieciséis años y la mujer catorce”, y que además “los jueces Mixtos de Primera Instancia en los Distritos y los jueces de lo Civil en la capital, pueden conceder dispensas de edad por causas graves y justificadas”.

Es decir, explicó, no sólo la edad mínima es de 14 años para las mujeres, lo que atenta contra los derechos de la infancia, sino que además esa edad mínima puede ser dispensada por cualquier juez, de manera que es legalmente posible casar a una niña de 12 o 10 años, o menos.

“La laxitud de nuestro código es, mínimo, escandalosa; no hay, de facto, una edad mínima para el matrimonio”, señaló.

“Por ello es de la mayor trascendencia la modificación que aprobamos hoy, para establecer como edad mínima la de 18 años tanto para la mujer como para el hombre”; además, la medida legislativa también elimina la facultad de los familiares de otorgar el consentimiento para el matrimonio de las y los menores de edad.

Flavio Sosa dijo estar consciente de que el matrimonio a edades muy tempranas forma parte de las costumbres en muchas comunidades oaxaqueñas, “costumbre que, curiosamente, se aplica más a las mujeres que a los hombres, pues suelen celebrarse matrimonios entre un adulto y una niña”, y que en muchos casos puede encubrir gravísimos casos de abuso, o de trata o venta de menores de edad.

En ese sentido mencionó nuevamente la Convención sobre el consentimiento para el matrimonio, que advierte sobre costumbres referentes al matrimonio y a la familia que son incompatibles con la Declaración Universal de Derechos Humanos, y reafirma el deber de los gobiernos de adoptar disposiciones para el abandono de dichas prácticas con el fin de abolir totalmente el matrimonio infantil.

Citó también una investigación de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca, que mostró como usual que en ciertas comunidades oaxaqueñas las niñas antes de los 16 años ya tengan al menos un hijo, y que suelen estar casadas con hombres de diez y hasta 20 años mayores a ellas. De acuerdo con la Red por los Derechos de la Infancia en México, dijo, en nuestro país 388 mil 831 niños y niñas entre los 12 y los 17 años están casados o viven en unión libre. Representan el tres por ciento de la población infantil y, de ellos, 31 mil 558 tienen entre 12 y 14 años.

Recordó igualmente datos de UNICEF en el sentido de que las muertes maternas relacionadas con el embarazo y el parto son un componente importante de la mortalidad de las niñas de 15 a 19 años en todo el mundo, lo que implica 70 mil muertes cada año. Se calcula que 14 millones de adolescentes en esa franja de edad dan a luz cada año, y que tienen más probabilidades de morir durante el embarazo o el parto que quienes ya han cumplido 20 años.

La misma instancia internacional advierte que si una madre tiene menos de 18 años, el riesgo de que su bebé muera en su primer año de vida es 60% más que el de un bebé nacido de una madre mayor de 19 años. “Incluso si el niño sobrevive, tiene más probabilidades de sufrir bajo peso al nacer, desnutrición y un desarrollo físico y cognitivo tardío”, expuso.

Además, de acuerdo con la misma fuente, las esposas menores de edad corren mayor riesgo de violencia, abuso y explotación. El matrimonio infantil a menudo trae consigo la separación de la familia y los amigos y la falta de libertad para participar en actividades de la comunidad, lo que podría tener consecuencias importantes sobre la salud mental de las niñas y su bienestar físico.

Mencionó también la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), que desde 1979 estipula que el compromiso matrimonial y el casamiento de un niño o niña no tienen efectos jurídicos; que el Comité de los Derechos del Niño de la ONU ha exhortado al gobierno mexicano a que establezca como edad mínima los dieciocho años para contraer matrimonio, y que dicha edad sea igual para hombres y para mujeres.