Anuncian jornaleros de San Quintín paro laboral indefinido

Autoridades ofrecen operativos de vigilancia, afiliación al IMSS y otra reunión en 15 días.
Protesta de trabajadores agrícolas en Baja California.
Protesta de trabajadores agrícolas en Baja California. (Jorge Carballo)

Baja California

Luego de una marcha que duró cuatro horas, jornaleros del valle de San Quintín y autoridades federales iniciaron una mesa de diálogo, y al finalizar el subsecretario de Gobernación, Luis Enrique Miranda, dio a conocer los acuerdos: una nueva reunión en 15 días, operativos en campos de cultivo para evitar la explotación en el trabajo, un módulo de acreditación para que los jóvenes estudien, revisión para afiliación al Seguro Social y un fideicomiso entre los gobiernos federal y estatal para resolver los conflictos.

Inconformes por los acuerdos, Fidel Sánchez, vocero de los jornaleros, aseguró que las propuestas del gobierno fueron unilaterales y que, en respuesta, su paro laboral será indefinido y comenzarán un boicot internacional para evitar que en Estados Unidos compren los productos agrícolas de San Quintín.

Asimismo, no descartaron la posibilidad de participar en la marcha del 1 de mayo para conmemorar el Día del Trabajo.

LA PROTESTA

El paro de labores de los jornaleros agrícolas de San Quintín comenzó a las cuatro de la mañana, cuando autos con equipo de sonido recorrieron las calles de la zona para, en medio del silencio y a todo volumen, difundir su mensaje en español y dialectos: que nadie se presentara a trabajar. No fue su única estrategia. A la misma hora otras brigadas montaron guardia en la carretera principal.

A manera de campamentos con banderas rojinegras y fogatas, vigilaron para evitar el paso de los autobuses que suelen trasladarlos a los campos en días de labor normales alcanzando su objetivo: ningún camión pasó, aunque quienes lo intentaron reportaron haber sido apedreados, por lo que hubo algunos vidrios rotos.

Al lado de las fogatas, las mujeres prepararon tortillas, sopa y café para desayunar antes de salir a la marcha.

“Somos jornaleras, llevamos hasta ocho kilos de harina hechos, es nuestra manera de protestar para que el gobierno nos reconozca y aumente el salario”, dijeron frente al comal Martha y Mauricia.

MILENIO recorrió antes de las ocho de la mañana tres campos agrícolas y constató que estaban vacíos. Solo dos o tres jornaleros trabajaron, según explicaron, porque fueron obligados por sus patrones o porque ayer recibieron despensas, cobijas y colchonetas.

“Estamos de acuerdo en las protestas porque pelean por un derecho, pero a la vez no porque están haciendo un desastre. Antes ganaba mil 500 pesos en una semana por la cantidad de horas que estaba en el campo, ahora solo mil 80 porque nos redujeron el tiempo”,  explicó Josué abordo de un camión apedreado que logró llegar al campo de Berrymex.

Víctor Aispuro, gerente de Recursos Humanos de esta compañía, explicó el punto de vista de los empresarios afectados por las protestas y las tres marchas realizadas en las últimas cinco semanas: “Lamentablemente hemos perdido cultivos y hemos cerrado campos, se resumen en kilos y millones de dólares, no sé la cifra exacta. De aproximadamente  mil hectáreas que tenemos para sembrar fresa, frambuesa y arándano, cerca de 40 por ciento se perdió. Llevo cuatro años aquí y es la primera vez que veo esto, somos los que mejor pagamos, 180 pesos diarios y tenemos un complejo habitacional para los jornaleros. Se llama Villa de las Fresas, donde 540 trabajadores viven cómodamente con camas, cobijas, colchones y alimento”, aseguró. Sin embargo, esta compañía no autorizó que MILENIO ingresara al lugar para constatar las condiciones de vida.