Reajustan empleos, gastos y matrícula ante crisis acerera

La importación de metal chino sin aranceles genera despidos masivos; la región carbonífera de Coahuila se declara en alerta por el desempleo directo e indirecto que genera; esperan apoyo ...

Monclova

El recorte de casi 10 mil trabajadores de Altos Hornos de México tiene bajo alarma a toda la región carbonífera de Coahuila y en particular a Monclova, cuya economía depende en 70 por ciento de la siderurgia. El impacto se sentirá en hoteles, comercios y escuelas, que también restringirán personal y matrícula. Siete de cada 10 familias dependen directa o indirectamente de la acerera.

Por eso hay alarma entre los más de 300 mil habitantes, cuando se sabe de la advertencia empresarial: más despidos. De hecho, dueños de restaurantes y hoteles ya "piensan" en restringir gastos y reajustar plantilla laboral; en las escuelas se prevé disminución de matrícula educativa por el desempleo de los jefes de familia, y entre la sociedad se habla del temor por un posible incremento en los índices delincuenciales.

Alonso Villarreal, presidente de la Unión de Organismos Empresariales, aseguró que los 10 mil despidos que se han anunciado en la industria siderúrgica los ponen al borde de enfrentar daños irreversibles. El presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana. (Coparmex), José Eduardo Arellano, reconoció que hay alarma entre trabajadores de Altos Hornos de México y de aquellos que dependen de manera indirecta de lo que ocurra en la empresa.

Su actividad económica hace de Monclova una de las ciudades más importantes de Coahuila. Por nivel adquisitivo de la zona, los fines de semana y vacaciones, sus habitantes solían cruzar a Texas. Los obreros son especializados y, por lo mismo, sus salarios les permiten vivir sin carencias.

Eso está por terminar. La actividad económica se ha ido paralizando porque la empresa que da sustento a Monclova recortó, en una primera fase, a 4 mil 500 empleados y concluirá julio con un total de casi 10 mil despidos, como consecuencia de la crisis del acero que ha dejado la importación sin restricciones arancelarias del metal proveniente de China.

La zona hotelera y comercial de Monclova se ubica sobre el bulevar más importante de esta ciudad lleva el nombre de Harold R. Pape, fundador de Altos Hornos de México. Hace una semana, Monclova vio cómo 4 mil 500 personas se quedaron sin trabajo. La respuesta fue una movilización social no vista en la historia de la ciudad con más de 20 mil participantes.

En Coahuila, los despidos de Altos Hornos de México y DeAcero superan, hasta ahora, los
7 mil 500. Arcelor Mittal en Lázaro Cárdenas suma 2 mil 500 más. Los empresarios del ramo advierten que el desempleo puede llegar a los 80 mil empleos indirectos, en un sector que da trabajo directo a 120 mil y 600 mil más indirectos, a escala nacional.

La magnitud de la crisis del acero mexicano unificó a empresarios, sindicato, sociedad civil, autoridades y partidos en Monclova. Todos contra la negativa de la Secretaría de Economía para poner un freno a la entrada indiscriminada de acero barato que acabaría por reventar la economía local y hasta la tranquilidad social.

Mientras el sindicato de siderúrgicos advierte que radicalizará sus protestas por el recorte de mil 800 obreros, los empresarios alertan de riesgos sociales por el desempleo y el efecto en cascada que tendrá para servicios, educación, turismo y hasta para la seguridad en la región.

Alonso Villarreal alertó: "Es un daño que no se ha calculado y ya se empezó a sentir en la región. Serán 10 mil jefes de familia que se van a quedar sin su fuente de trabajo y es un problema económico, político que se puede convertir en social".

Propietario de empresas de explotación minera, dijo que la Secretaría de Economía debe tomar medidas inmediatas, porque las siderúrgicas "no aguantan más y pueden ocasionar daños irreversibles a la industria".

Alertó que la crisis en la siderúrgica "puede ser uno de los problemas más graves que enfrente el gobierno federal, si no se atiende esta situación. Es una bomba de tiempo el anuncio que se dio de la desocupación de plazas de trabajo".

El presidente de la Coparmex y propietario de restaurantes en Monclova, José Arellano, dijo que los recortes alarmaron a la sociedad.

"Creemos que es alarmante. Con todos los anuncios que ha habido la gente está a la defensiva. Aunque directamente no nos haya afectando, ya estamos pensando restringir gastos, reajustes de gente que no hacía mucha falta, estamos en alerta y quisiéramos que lo más pronto posible el gobierno federal respondiera para que nos quitara este nubarrón de saber qué va a pasar", demandó.

La incertidumbre se extiende. Antonio Álvarez, presidente de Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), destacó que aunque el recorte hasta ahora solo ha impactado a empleados de confianza y constructoras, de seguir habrá afectaciones mayúsculas.

"Si de Altos Hornos depende 70 por ciento de la economía, va a ser una paralización total de la ciudad, o sea decadencia en las escuelas privadas, menos pago de impuestos de los ciudadanos, los servicios, el turismo, yo creo que es una paralización muy drástica para la ciudad".

Pero la seguridad es también una preocupación para el sector empresarial, toda vez que ante la pérdida de fuentes de trabajo, delitos del fuero local como el robo se verán incrementados. "Los trabajadores y sus familias tienen que comer y cómo le van a hacer sin trabajo, los delitos del fuero común se incrementarían sobremanera", alertó.

Hasta antes del 15 de junio el recorte solo impactó a empleados de confianza y 3 mil 800 puestos de empresas constructoras que prestaban servicios a Altos Hornos. Para paliar la situación que enfrentan, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción inició gestiones con autoridades de los tres niveles de gobierno para que recurran a la mano de obra local.

"Tratamos de ver con tres instancias de gobierno que se hagan obras de infraestructura en la localidad de modo que eso busque ocupar algo de ese personal que está quedando libre", señaló, a su vez, Andrés Oyervides, presidente de la Cámara de la Industria de la Construcción (CMIC).

"Monclova recibe a mucha gente que viene a hacer negocios. Viven la incertidumbre y piensan en sacar sus inversiones; si eso ocurre, también nosotros perderemos nuestros empleos", reconoció Rodrigo Hernández, gerente de un hotel ejecutivo de la zona.

El pasado 30 de junio, al llamado hecho por el Sindicato Nacional Democrático de Trabajadores Mineros, Metalúrgicos, Siderúrgicos y Conexos para realizar una marcha se sumaron de manera insólita representantes de las cámaras industriales del acero, autoridades municipales, legisladores de todos los partidos políticos, así como sociedad civil. Todos sufren el impacto de la crisis del acero.

El sindicato, que agrupa 14 mil trabajadores, perdería mil 800 fuentes de empleo en Altos Hornos de México en la segunda fase de despidos. Por eso, como parte de su plan de acción se determinó organizar una marcha en la que participaron más de 20 mil personas.

En Monclova nadie tiene recuerdo de una movilización social de tal magnitud. La más grande fue encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas en 1988 y participó menos de la mitad de la gente que tomó las calles el 30 de junio.

Francisco Orduña, vocero de Altos Hornos de México, aseguró que la marcha no distinguió clases, partidos y empresas, que se unieron para manifestar su preocupación frente a un problema grave que afecta a todo Monclova y a los municipios de la región.

Las autoridades municipales no son ajenas a la incertidumbre. El alcalde panista Gerardo García es uno de los principales promotores de la exigencia al gobierno federal para que se atienda la crisis del acero. Pero también lo son legisladores de todos los colores, incluido el partido en el gobierno.

El fin de la crisis o su agudización dependerá de la respuesta del gobierno federal, a través del secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, a quien se le pidió una simple alternativa: un arancel al acero chino, que permita a los empresarios competir en igualdad de condiciones. El miércoles será la reunión.