Alpoyeca, marginado de la Cruzada contra el Hambre: alcalde

Marco Antonio García Morales señaló que su municipio presenta altos grados de pobreza, aunque la federación crea lo contrario.
El presidente municipal de Alpoyeca, Marco Antonio García Morales.
El presidente municipal de Alpoyeca, Marco Antonio García Morales. (Rogelio Agustín Esteban)

Guerrero

El presidente municipal de Alpoyeca, Marco Antonio García Morales sostiene que al quedar fuera de la Cruzada Nacional Contra el Hambre, a su municipio se le marginó también de casi todos los programas impulsados por el gobierno federal.

La exclusión es muy delicada para una demarcación con altos niveles de pobreza, aunque el primer edil lamenta que en la federación se le considera como un municipio rico.

García Morales indicó que desde hace un año, cuando se dio a conocer la relación de ayuntamientos que participarían en la cruzada dio a conocer su inconformidad, misma que manifestó abiertamente a la titular de la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) federal, Rosario Robles Berlanga.

En la zona de la cañada eran cuatro los excluidos; Huamuxtitlán, Cualac, Xochihuehuetlán y Alpoyeca, en los que insistió, hay altos niveles de pobreza.

"Nosotros cuestionamos el hecho de que se nos dejara fuera y en cambio se metiera a Chilpancingo y Acapulco; la secretaria de Desarrollo Social nos dijo que eso se debía a que también ellos tenían altos niveles de pobreza", anotó.

La presión que hicieron los municipios de La Cañada permitió que Sedesol rectificara y metiera a Xochihuehuetlán y Huamuxtitlán, pero siguieron fuera Cualac y Alpoyeca.

El presidente municipal sostuvo que al quedar fuera de la cruzada su municipio también fue excluido de casi todos los programas que impulsa la federación, el criterio que se adoptó en la federación fue que Alpoyeca es un municipio rico entre los pobres.

"La verdad es que somos un municipio con muchas carencias; la situación es tan complicada que la cabecera municipal no tiene drenaje al cien por ciento, pues apenas se ejecuta una primera etapa de la obra", explicó.

Recordó que la introducción del drenaje cuesta 42 millones, la parte que se ejecuta representa una inversión de 7.5 millones, lo que muestra que falta mucho por invertir para alcanzar la meta planteada por el cabildo.

"No es posible que digan que no somos un municipio de alta marginación cuando no tenemos los servicios básicos; el agua potable en realidad solo es entubada porque no hay condiciones para la potabilización", anotó.

Tras la contingencia provocada por la tormenta tropical 'Manuel', dijo que logró afianzar algunas obras pequeñas con Sedesol federal, sin embargo, nada de lo que se puede obtener a través de la Cruzada.

"La verdad es que nos preocupa que no entremos porque se te veta de todos los programas, te quedas marginado de entre los marginados", anotó.

Alpoyeca tiene ocho mil habitantes entre la cabecera y sus cinco comunidades, cada año recibe un promedio de seis millones de pesos para obra pública, razón por la que admite que no puede hacer mucho.

Los salarios del personal del cabildo son muy bajos; un regidor gana en promedio dos mil 500 pesos quincenales y los trabajadores del ayuntamiento recibe por mucho mil 800.

"No nos alcanza para salir en el mes con gasolinas ni con el pago de energía, tenemos deudas con la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y necesitamos que se nos respalde", apuntó.