Migrantes, botín de la delincuencia: Solalinde

Pese a que la Lay de Migración tiene elementos positivos, éstos no se han aplicado y los migrantes siguen siendo presa de las extorsiones y secuestros, aseguró el padre Alejandro.
El religioso Alejandro Solalinde.
El religioso Alejandro Solalinde. (Oscar Rodríguez)

Ciudad de México

Los migrantes son un "botín" para los integrantes del crimen organizado, así como para los agentes federales y municipales que los extorsionan y secuestran porque lo único que quieren es "chingárselos", afirmó el sacerdote Alejandro Solalinde, al denunciar que el actual gobierno no ha logrado reducir el número de secuestros y extorsiones pese a que la Ley de Migración tiene elementos positivos como el de otorgar una visa de 180 días.

Al presentar el Informe Narrativas de la Transmigración Centroamericana, elaborado por la Red de Documentación de las Organizaciones Defensoras de Migrantes,  mencionó que se identificaron a bandas del crimen organizado que atacan a los migrantes como son los Zetas, el Cartel del Golfo y el Señor de los Trenes, entre otras.

Además, que es Veracruz el estado más peligroso para el paso de los migrantes y una  entidad "lenta" para ofrecerles seguridad, ya que en cada parada del tren se les pide hasta 100 dólares para continuar el recorrido. Por lo cual, se han encontrado indicios de que la ruta de los migrantes ha empezado a cambiar.

También se reconoció que estados como Chiapas, que tiene una fiscalía especial para los migrantes, ha logrado reducir la inseguridad para estos.

La red que esta integrada por 10 albergues y casas de apoyo a los migrantes indicó que el último año ha crecido la migración de mujeres y niños centroamericanos pese al riego que esto implica.

En sus estadísticas obtenidas por estos albergues destaca que la mayoría de los migrantes son hombres entre 19 y 29 años de edad, sin escolaridad y de éstos el 57 por ciento son de origen hondureño, seguidos por los salvadoreños y guatemaltecos.

Para el sacerdote Alejandro Solalinde el Comar se ha convertido en una institución para "no dar refugio" porque se los niega a quien lo solicita, pese a la situación de violencia que se vive en los países de centroamérica.