Alcaldesa de Chenalhó no renunciará; indígenas advierten de más violencia

Rosa Pérez, aseguró que tiene el respaldo de 86 de las comunidades de San Pedro Chenalhó para que continúe en el cargo.

Tuxtla Gutiérrez

A unas horas de cumplirse el plazo marcado por habitantes de Chenalhó, Chiapas, para que el Congreso del estado separe del cargo a Rosa Pérez Pérez, ésta ratificó ante el órgano legislativo que no renunciará pese a la advertencia de más violencia en la entidad.

Ayer, la alcaldesa acudió a una reunión con el coordinador de la fracción parlamentaria del PVEM en el Congreso local para entregar documentos que presuntamente avalan el respaldo de 86 comunidades de San Pedro Chenalhó para que continúe en el cargo.

Acompañada de presuntos integrantes del cabildo de ese municipio Pérez afirmó que no se ha separado del cargo (pese a que el 13 de abril de este 2016 presentó una licencia definitiva al Congreso por conflictos violentos en Chenalhó), ni se separará de éste.

La violencia y las advertencias de más manifestaciones se han ido incrementando desde que Rosa Pérez asumió la presidencia municipal de Chenalhó, culminando el pasado 26 de abril con la toma del Congreso chiapaneco por cientos de indígenas que mantuvieron privados de su libertad a más de 300 personas en el recinto.

El saldo del día fue de siete policías lesionados y 42 personas detenidas por los disturbios y saqueos cometidos en el centro de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado, de los cuales nueve serían inocentes, según denuncia pública efectuada por los familiares de vendedores indígenas que fueron detenidos por la policía durante el operativo.

Por su parte, Leydi Sujey Pérez Vázquez, integrante de la mesa de Paz y Conciliación del Pueblo de Chenalhó advirtió que la actual legislatura local tiene hasta este 5 de mayo para aceptar la separación definitiva del cargo a la alcaldesa por el PVEM y colocar en su lugar a Miguel Santís Álvarez.

Leydi Pérez precisó en conferencia de prensa que la presidenta municipal desde el inicio de su gestión no tomó en cuenta a los integrantes del Ayuntamiento desestimando al cabildo y actuando por decisión propia.

Además, la activista aseguró que Rosa Pérez faltó el respeto a los pasados tradicionalistas abandonando las reuniones sostenidas con los dirigentes indígenas de San Pedro Chenalhó.

En caso de que el Congreso de Chiapas no acceda a a la destitución se podrían dar más hechos de violencia, pues aseguró que la salida de la alcaldesa es impostergable, exigiendo al mismo tiempo que el gobierno de Chiapas garantice la seguridad en Chenalhó.

"No queremos otro Acteal", dijo Leydi Pérez en referencia a la masacre ocurrida en esa comunidad en 1997 cuando 45 indígenas hombres, mujeres y niños, fueron asesinados por paramilitares.