Alcalde de Iguala pide licencia

José Luis Abarca Velázquez se desmarcó de los hechos violentos ocurridos el 26 y 27 de septiembre; los sustituirá el primer síndico Oscar Antonio Chávez Pineda, que milita en el PRD.
El 30 de septiembre de 2014, el alcalde de Iguala, Guerrero, José Luis Abarca Velázquez, pidió licencia al cargo y desapareció.
El alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez. (Especial)

Chilpancingo

El alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velázquez, pidió licencia por 30 días para separarse del cargo, luego de los hechos ocurridos el 26 y 27 de septiembre, que dejaron un saldo de seis muertos.

En un discurso emitido en la sala del Cabildo del Ayuntamiento de Iguala, el edil se desmarcó de los actos violentos registrados el viernes y madrugada del sábado y solicitó que quien tenga responsabilidad la pague con base a lo que establece la ley.

También dijo que se va con la certeza de que su administración pública es la que más obras e infraestructura ha generado para este ayuntamiento, ubicado en la región norte de Guerrero.

Al  mediodía de hoy se confirmó que el cabildo estaba convocado para sesionar de manera extraordinaria en punto de las 15:00 horas, el único asunto que se trataría era la solicitud de licencia del presidente.

Lo que generó inconformidad, fue que el alcalde llevó un documento que planteaba una licencia definida para un lapso de 30 días, misma que se aprobó por unanimidad.

De manera transitoria se hará cargo de la presidencia el primer síndico Oscar Antonio Chávez Pineda, quien milita en las filas del PRD.

Antes de que terminara la sesión de cabildo llegó a las instalaciones del ayuntamiento un grupo de agentes de la Procuraduría General de la República (PGR), preguntaron por el alcalde Abarca Velásquez, pero este ya no se encontraba en el lugar.

 “Esa es una burla, pero no solo para el Congreso local y su cabildo, es una burla para la sociedad guerrerense”, dijo en la tribuna del Congreso local el diputado Héctor Astudillo Flores.

El representante popular sostuvo que cuestiones como la ocurrida en Iguala, mismas que agravian a toda la población no se pueden permitir más.