Dice alcalde de Iguala que no pedirá licencia al cargo

José Luis Abarca admitió que el estaba en la verbena por el segundo informe de la presidenta del DIF local cuando se suscitaron los hechos violentos contra normalistas y deportistas.

Chilpancingo

El alcalde de Iguala, José Luis Abarca Velásquez anticipó que no solicitará licencia al cargo que ocupa, pero aclaró que no mete las manos al fuego por los policías preventivos que permanecen detenidos en Acapulco.

"No tengo porque dejar de trabajar, en Iguala hay obra pública como nunca antes y salvo los hechos del viernes, este era un municipio muy tranquilo", aseveró el jefe de cabildo de la ciudad cuna de la bandera nacional.

Vía telefónica, Abarca Velázquez sostuvo que la madrugada del 27 de septiembre estuvo despierto en su casa, que se ubica en el centro de Iguala y que nunca escuchó ninguna balacera, pese a ello se mantuvo en comunicación con su jefe de Seguridad Pública.

"El secretario de Seguridad Pública monitoreó los reportes y no encontró nada, aunque después se enteró por lo que se publicó en los medios de comunicación", refirió.

En todo caso, dijo que sostuvo comunicación permanente con el secretario general de Gobierno Jesús Martínez Garnelo, quien reiteradamente le preguntó si en realidad estaban registrándose balaceras en la ciudad, todas las veces él respondió que solamente había rumores.

Admitió que mantuvo comunicación desde la medianoche del viernes 26 hasta las 04:00 horas del sábado 27 de septiembre, aunque la insistencia del responsable de la política interna era mucha, el presidente no hizo por salir a verificar personalmente lo que pasaba.

"Yo me comuniqué con mi secretario de Seguridad Pública, este me dijo que tenía controlada la situación y que por medio de los teléfonos y radios podía confirmar que no había todavía nada".

Cuando reconoció las agresiones armadas con el saldo de seis víctimas mortales, de acuerdo a la declaración del alcalde, fue porque la información ya estaba en los medios de comunicación; tanto electrónicos como impresos.

Negó que tenga considerada la posibilidad de solicitar licencia para permitir que haya una investigación imparcial en el caso, pese a que fue una sugerencia del dirigente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva.

"Yo no tengo porque pedir licencia, ahora hay más obra pública que nunca en el municipio y estamos trabajando muy bien, no hay motivos para que nos pidan separarnos", apuntó.

En todo caso, dijo que la Procuraduría General de Justicia (PGJE) investigue a los policías que tiene detenidos, si alguno de ellos incurrió en algún tipo de abuso, "pues que se le castigue con todo el rigor de la ley".

En consecuencia, destacó que no meterá las manos al fuego por ninguno de los policías requeridos por la autoridad, quienes ya están sujetos a investigación en el puerto de Acapulco.

El alcalde bailaba

José Luis Abarca también refirió que la noche del viernes 26 de septiembre, después del segundo informe de labores de la presidenta del DIF, él disfrutaba al ritmo de la música ejecutada por el grupo Colagge.

En la plaza central había congregadas por lo menos cuatro mil 500 personas, de acuerdo al propio Abarca Velásquez, las que llegaron para disfrutar de la música de dos grupos musicales; Collagge y la popular Luz Roja de San Marcos.

"Comienza a tocar el grupo Colagge y la gente comienza a desesperarse porque ya querían escuchar a la populísima Luz Roja de San Marcos; se fueron muchos y quedaron solo como 150 personas, aproximadamente", relató el presidente municipal.

Vino la confidencia: "Comenzó el baile y entre ellos estuve bailando yo a petición de las personas que estaban ahí pues comenzamos a bailar, después de una hora me sentí cansado y decidí retirarme porque yo me despierto muy temprano todos los días".

Indicó que se retiró aproximadamente a las 21:00 horas, sus hijas todavía le pidieron que las llevara a cenar y el optó por retirarse a su domicilio particular.

Ya en la retirada le entró una llamada de su secretario de Seguridad Pública Felipe Flores Velásquez, quien le informó de una irrupción en el evento de estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa.

"Iban encapuchados, golpeaban a la gente y que les quitaban sus bolsos a las señoras, yo di la orden de que no se cayera en provocaciones".

Remarcó: "Les dije por favor; no quiero ni un solo golpe ni nada por el estilo".