Advierte Astudillo que podría revocar concesiones a Transportistas

El gobernador del estado, indicó que ninguna persona puede cerrar calles y carreteras en perjuicio de los demás, por lo que ratificó su determinación de proceder conforme a derecho. 

Chilpacningo

El gobernador Héctor Astudillo Flores dirigió una advertencia para los transportistas del servicio público que participaron en el bloqueo a la Autopista del Sol la jornada del jueves 28 de abril, en el sentido de que así como el gobierno les otorgó las concesiones del servicio público, también se las puede revocar.

Vía telefónica, el jefe del Poder Ejecutivo local habló sobre los hechos registrados la semana pasada, cuando habitantes de la Sierra y trabajadores del volante incorporados al Consejo del Autotransporte de la Región Centro bloquearon la Autopista del Sol, así como varias arterias de Chilpancingo durante más de diez horas.

Insistió en que la acción solamente puede encontrar el calificativo de irresponsable, porque perjudicó severamente a la población.

Lamentó que se haya tenido que recurrir a la Policía Federal (PF) para liberar la carretera, lo que propició que varias personas resultaran lesionadas y más de 70 fueran detenidas para luego canalizarlas ante las autoridades correspondientes.

Agregó: "Nadie puede ir a la autopista para querer desde ahí tener respuesta a sus problemas, eso es un exceso bárbaro e irracional".

Vino entonces la advertencia: "No se vale además bloquear Chilpancingo, principalmente con transportistas que tienen una concesión que el gobierno les dio y que también se las puede retirar".

El 28 de abril, de acuerdo con los reportes que el gobernador ha recibido, las filas de automovilistas varados en la carretera de cuota llegó a tener una longitud superior a los ocho kilómetros.

Indicó que sea quien sea, ninguna persona puede cerrar calles y carreteras para perjudicar la vida de los demás, por lo que ratificó su determinación de proceder conforme a derecho.

Reprochó que los líderes hayan bajado de la Sierra a personas de buena fe, las que tomaban parte de la protesta con la finalidad de obtener respuestas en torno a demandas socialmente justificadas, pero que al momento en que la policía federal procedió al desalojo, fueron abandonadas a su suerte por los dirigentes.

Eso, dijo que solo puede calificarse como un acto de cobardía.