Advierte Ebrard de posible ola de violencia tras captura de “El Chapo”

El ex jefe del GDF dice que deberá verse en los próximos días cuál será la estrategia de seguridad para evitar que se desate la violencia como pasó con la muerte de Arturo Beltrán Leyva.

Oaxaca

El ex jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard Casaubón, aseguró que la detención del narcotraficante Joaquín "El Chapo" Guzmán es un hecho importante del actual gobierno federal; sin embargo, advirtió de una posible ola de violencia como ha sucedido con otras detenciones de capos del crimen organizado.

Luego de su participación en la apertura del ciclo escolar de una universidad privada de Oaxaca, el ahora líder de la organización Movimiento Progresista puntualizó que debe verse en los próximos días cuál será la estrategia de seguridad para evitar que se desencadene la violencia como pasó con la muerte de Arturo Beltrán Leyva a manos de la Secretaría de Marina.

Marcelo Ebrard, quien hizo públicas sus aspiraciones por la Presidencia de la República en el 2018, aseguró que un tercio del país mantiene situaciones críticas de seguridad pública tanto por la delincuencia organizada como por la común.

Antes Ebrad acusó al presidente Enrique Peña Nieto de valer una política "tacheriana" que hay en Latinoamérica y que representa la última etapa de una forma de ver al mundo que ya fracaso en EU y Europa.

"Es uno de los últimos vestigios de esa ola ideológica de la privatización de lo privado sobre lo público", que solo generará lo que ha causado en los últimos 20 años en México aumento de desigualdad, porque no hay un ápice de corregir la situación y por ello en 2018 la oportunidad de gobernar al país la tendrá la izquierda.

Con respecto a sus aspiraciones en buscar de la dirigencia nacional del PRD afirmó que busca refundar al partido del sol azteca reconstruirlo como un verdadero partido de izquierda progresista terminando con la tribus y corrientes que lo han dañado, porque de lo que se trata es de institucionalizar la izquierda para que pueda convertirse en gobierno en el 2018 donde no descartó buscar la candidatura presidencial.

Se quejó que en el PRD hay un círculo vicioso, donde no puede opinar, no puedes tomar tribuna, no puedes hacerse nada y mí meta es acotar el exceso de las corrientes y tribus, planteando impulsar un cambio de actitud.

El PRD está tocando fondo y voy hacer algo para que no se pierda el sacrificio de mucha gente y yo tengo la obligación política y moral de hacer algo para evitar que se hunda, pugnado por su renovación".

Afirmó que el Movimiento Progresista que dirige no es una tribu, o una corriente más dentro del PRD, sino es una plataforma política, para institucionalizar el corrientísimo, para ir a la construcción de un partido de izquierda, unitario, vigoroso y razonable, que pueda gobernar y tener resultados.