Acusan al gobierno federal tras derrame en río Sonora

El gobernador Padrés se lava las manos. En nueve días estará casi limpia agua del Cadereyta, señala alcalde.
Contaminación en el río San Juan, en Nuevo León.
Contaminación en el río San Juan, en Nuevo León. (Daniel Becerril/Reuters)

Sonora y México

En la emergencia que viven 30 mil sonorenses por el derrame de contaminantes por parte del Grupo México en aguas del río Sonora, el gobierno estatal se lava las manos.

La administración que encabeza el panista Guillermo Padrés difundió comentarios de diversos alcaldes, en los que se critica la labor del gobierno federal. En algunos casos se asegura que la Federación omitió responsabilidades o violó acuerdos.

A través de funcionarios de primer nivel, el gobierno estatal ha tratado de convencer a la población de que gran parte del caos que vive el río se debe a la indiferencia y omisión de los delegados federales de Sagarpa, Conagua, Profepa y Sedesol.

El gobierno de Sonora anunció ayer que para ayudar a los habitantes cercanos al río, la delegación de la Sedesol en el estado realizó el primer pago a las cuadrillas de trabajadores del Programa de Empleo Temporal Urgente y se anunció la extensión del apoyo por una semana más.

Pero hasta ahora es evidente que las actividades económicas en la zona del río Sonora se mantienen paralizadas y que hasta la fecha no han fluido los recursos prometidos y que aseguran haber entregado los funcionarios del gobierno estatal.

El gobierno difundió entrevistas hechas a los alcaldes panistas de la zona del río Sonora, donde los ediles acusan al delegado de la Sedesol, Rosario Rodríguez Quiñónez, de lucrar con la tragedia al “favorecer a militantes del PRI”.

Rancheros de la zona de Banamichi señalan que el gobierno del estado se ha limitado a “echarle la bolita” al gobierno federal y aprovechar la contingencia para “llevar agua a su molino”.

FILTRACIONES

La Profepa y la Comisión Nacional del Agua identificaron filtraciones en el represo construido de manera provisional por la empresa minera Buena Vista del Cobre, para contener el vertimiento de lixiviados de sulfato de cobre acidulado al cauce de los ríos Bacanuchi y Sonora.De esa manera, ambas empresas solicitaron suspender la actividad de riego en los patios de lixiviación  y  recoger el producto del derrame a lo largo del cauce de los ríos afectados, en los sitios donde pudo haber quedado atrapado.

Además, le ordenaron continuar el monitoreo de la calidad del agua en los próximos cinco años, y demoler las estructuras provisionales para atender la emergencia, así como evaluar los daños ambientales y proceder a la remediación correspondiente.

SANEAMIENTO

En los próximos nueve días será extraído 95 por ciento del hidrocarburo derramado sobre el río San Juan, así lo informó el alcalde de Cadereyta, Nuevo León, Emeterio Arizpe.

Agregó que al finalizar la extracción comenzaran con el trabajo de saneamiento.

El pasado jueves, la Profepa informó del riesgo de que la mancha de petróleo llegara hasta la presa El Cuchillo, la más importante fuente de agua potable para Monterrey; sin ambargo, las autoridades locales confían en poder frenarla si no se presentan lluvias.

En tanto, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos inició una investigación por la contaminación provocada por el derrame del hidrocarburo.

Lo anterior debido a las presuntas violaciones a los derechos humanos de los habitantes de Caderyta que resultaron afectados por el derrame proveniente de la refinería de Pemex y que contamina las aguas del afluente.

En comunicado, Raúl Placencia, presidente de la CNDH, ordenó el traslado de visitadores adjuntos para recabar información y atender de inmediato las quejas de los afectados; así como para asesorar y recabar la mayor cantidad de elementos que permitan conocer los impactos generados a la población y al ambiente.