Sigue reconstrucción en Venta Vieja, Guerrero

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano informó que se están haciendo los cimientos de 112 casas. 
Las casas serán de 63 metros cuadradros.
Las casas serán de 63 metros cuadradros. (Cortesía)

Guerrero

A casi un año de los desastres naturales que afectaron a miles de familias en el estado de Guerrero, sus viviendas y su ánimo se encuentran en franca reconstrucción, como en el caso de la comunidad de Venta Vieja, donde cada día se notan los avances para materializar el anhelo de seguridad y bienestar para sus habitantes.

Los miles de bloques térmicos que a diario se elaboran con cuatro máquinas de autoconstrucción, son el soporte no sólo de las viviendas de Venta Vieja, sino el cimiento moral que alienta a las 112 familias que pronto habitarán la renovada comunidad enclavada entre veredas en el municipio de Acapulco.

Ver el trabajo de las máquinas, camiones y el acompañamiento de las autoridades de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), anima a los habitantes de esta comunidad para realizar un esfuerzo extra que se refleja en el esmero y cuidado con que hombres y mujeres elaboran cada block de material térmico que funciona como aislante de calor, para levantar los muros que formarán las tres recámaras, el área de lavado y la terraza de sus casas.

“Hay que comprometerse en beneficio de todos, con el orgullo de saber que las casas que hemos construido con nuestras manos no se las llevará el agua y nuestras familias estarán a salvo”, comentó Rosa Isela Gómez, ama de casa que se encarga de preparar diariamente los alimentos para los trabajadores que reconstruyen esta comunidad, que en verano alcanza una temperatura superior a los 40 grados.
Mujer de piel morena, ojo grande y cabellera rizada, cuenta con ilusión cómo sus familiares, amigos y vecinos edifican la nueva localidad, kilómetros arriba del lugar de la devastación ocasionada por la tormenta tropical “Manuel”.

“Al principio la gente de aquí pensaba que las autoridades no nos iban a ayudar para salir de nuestro problema, pero ahora que veo las casas y que falta poco para que viva ahí, estoy segura de que no nos dejarán, por el contrario, seguido vienen a supervisar que se esté avanzando y preguntan qué necesitamos para continuar con la obra”, comenta Doña Rosa Isela al pie del que será su nuevo hogar.

Rodeada de los pequeños árboles que sembrará cada familia y que formarán parte del verde paisaje de la nueva Venta Vieja, dice que a veces cuando platican entre los vecinos sobre el cansancio de las jornadas de labor, la gente dice: “ya nos miramos viviendo en nuestra casa y cada día falta menos para que nuestro deseo se haga realidad, por eso el que puede más, puede menos”.

En esta nueva localidad urbanizada ya se cuenta con las instalaciones para introducción el servicio de agua que será bombeada a las casas de 63 metros cuadrados cada una, así como instalación eléctrica y un biodigestor que hará las veces de drenaje.

Hoy, estas personas recuerdan que gracias a que estaban en una fiesta el día de la tragedia, salvaron la vida y están a poco tiempo de contar con un mejor lugar para vivir, para el desarrollo personal y familiar.