En tres regiones, 500 desapariciones forzadas

El dirigente de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero dice que se concentran principalmente en seis municipios. Las ausencias, en un lapso de dos años.
El líder popular convocó a familiares a proporcionar datos de sus casos.
El líder popular convocó a familiares a proporcionar datos de sus casos. (Javier García)

Chilpancingo, Guerrero

La Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (Upoeg) tiene un registro de por lo menos 500 personas desaparecidas en tres regiones de la entidad y en un lapso de dos años, principalmente en los municipios de Ayutla, Tecoanapa, Tierra Colorada, Chilpancingo, Iguala y Cocula.

Bruno Plácido Valerio, dirigente de la Upoeg, manifestó que sin renunciar a la búsqueda de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, se ha convocado a los familiares de personas que han desaparecido en los últimos años para que proporcionen datos que ayuden a retomar sus casos.

El planteamiento central consiste en integrar un comité de apoyo para familias de víctimas de desaparición forzada, lo que ya fue informado a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) para que le dé seguimiento a la inquietud ciudadana, que creció a partir de la búsqueda de los estudiantes normalistas.

Explicó que se trata de retomar la investigación de víctimas de desa- pariciones forzadas en el tiempo en que se recrudeció la pugna entre grupos del crimen organizado, aunque Plácido se resiste a dar esa denominación a la delincuencia, ya que la connotación que se da a dicho término acentúa el temor entre los ciudadanos.

Acompañado de Miguel Ángel Jiménez Blanco, comandante que está al frente de los trabajos en Iguala, Placido reconoció que Iguala es el caso más complicado, pero hay más registros de desapariciones en Ayutla, Tecoanapa, Tierra Colorada y Chilpancingo.

Solo en esos municipios se tiene el dato de más de 500 víctimas de desaparición forzada, pero faltarían por anotarse los hallazgos de municipios como Zumpango, Chilapa y Quechultenango, en donde existe una fuerte pugna entre grupos delictivos y el hallazgo de fosas con cadáveres ha sido importante.

"Esto comenzó con la búsqueda de los 43, sin embargo hay muchos desparecidos en el estado, lo que implica que hay muchas familias que reclaman que se retomen los casos de sus padres, hermanos e hijos", anotó.

La cifra de manera inevitable se va a disparar, sobre todo porque hay decenas de familias que han vencido su miedo y tomado la decisión de pedir que se busque a sus hijos, hermanos y cónyuges desaparecidos.

Jiménez sostuvo que cuando la Upoeg tomó la ruta de la autodefensa en la Costa Chica, las familias agraviadas por la delincuencia de inmediato dieron a conocer información sobre cientos de desaparecidos.

Explicó que hubo hallazgos de fosas y cadáveres entre Ayutla y Tecoanapa, se dio parte a las autoridades de los mismos y hasta la fecha no se conocen los resultados.

Jiménez y Plácido apuntaron que se busca establecer un mecanismo de inteligencia comunitaria, que por lo resultados obtenidos hasta el momento, resulta más contundente que la investigación desplegada por las corporaciones policiacas de nivel federal.

El ex presidente de la CNDH estuvo en la comunidad de Ahuacachahue, municipio de Ayutla y tuvo la oportunidad de conocer 334 testimonios de familiares de victimas, sin embargo no se adoptaron las medidas encaminadas a facilitar el esclarecimiento.

La Unión de Pueblos está trabajando en coordinación con Ciencia Forense Ciudadana (CFC), organización no gubernamental que ha donado 500 muestras de ADN para compulsar los restos encontrados en fosas de Iguala con los de ciudadanos que tengan familiares desaparecidos.

El punto en que se trabajo la jornada del domingo tiene una extensión cercana a las dos hectáreas, Yuli Alonso, integrante de CFC sostiene que ahí debe haber más de 50 fosas, por eso la necesidad de que personal de PGR se presente a realizar el cuadriculado correspondiente.

El dato de 500 desaparecidos debidamente documentados, de acuerdo a la UPOEG y Ciencia Forense Ciudadana llama la atención de manera importante, ya que se trata de casos denunciados entre 2013 y lo que va de 2014, dos.

En la guerra sucia de los setenta, que comprendió la década que va de 1969 a 1979 se tiene un dato de al menos 600 desapariciones forzadas, la cifra está a poco de ser superada en número y en un periodo mucho menor de tiempo.