Tapetes de Temoaya salen del mercado por no ser competitivos

La artesanía, una de la más representativas del Estado de México, es ahora prácticamente solo para coleccionistas, debido a los precios.
Los de la región cuestan lo doble que el oriental por la mano de obra.
Los de la región cuestan lo doble que el oriental por la mano de obra. (Tania Contreras)

Metepec

Los tapetes de Temoaya salieron del mercado debido a que ya no eran competitivos declaró la directora del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) Liliana Romero Medina, quien descartó que pueda hacerse algo para revertir esa situación.

La artesanía, una de las más representativas del Estado de México, es ahora prácticamente solo para coleccionistas, debido a que los precios "ya no fueron competitivos".

Quienes hacían estos tapetes no tienen financiamientos por los costos de producción que comparado con el oriental es muy caro, que uno sea de seda y el otro de lana pone en desventaja a los de Temoaya. Además de que el de aquí cuesta el doble por la mano de obra.

Explicó que los artesanos de ese municipio tardan un mes en hacer un metro cuadrado por la cantidad de nudos que tiene, además hay un problema con la materia prima. En el 2000 cuando estuvo en IFAEM ya veían la desventaja del tapete de Temoaya y encontraron que tener la lana adecuada para hacerlos, era un problema por su alto costo debido a que es traída del sur del mundo.

El tipo de borrego que hay en México no sirve para tejer los tapetes debido a que su pelo es muy corto en comparación con el de Argentina o Australia que lo tiene más largo, esta característica permite al artesano jalar la lana para hacer compacto el nudo y que obtenga la resistencia que tiene y ese es un conflicto que no poseen los asiáticos con sus productos porque ellos mismos generan su materia prima.

Dijo que intentaron traerles la lana desde Argentina o Uruguay mediante empresas, pero seguía siendo muy costoso, también implementaron pie de cría de lo que llamaron borrego doble, a través de Sedagro, empero la gente se lo comió, dijo que se hicieron muchos intentos; sin embargo, no dio resultado.

Aunque no dio por pérdida esta artesanía mexiquense, sino que tienen un mercado muy exclusivo, indicó que tuvieron que apoyar otras actividades como el deshilado o bordado para que las personas que se dedicaban a los tapetes pudieran mantenerse pues "la cooperativa tronó y eran muy poquitos los que estaban haciendo sobre pedido y a la fecha siguen haciéndolo así".

Añadió que las piezas más representativas de la entidad son primero el Árbol de la Vida y en segundo el rebozo, que aún tiene más oportunidad de que no se pierda comparado con el huipil.