Regresa Fernandito con su padre y abuela

Después de estar bajo el cuidado del DIFEM, el Tribunal Oral del Distrito de Nezahualcóyotl ordenó su reintegración al seno familiar.
El menor continuará acudiendo a escuelas de educación especial.
El menor continuará acudiendo a escuelas de educación especial. (Especial)

Estado de México

Fernandito, el pequeño a quien su madre le quitó la vista, así como su hermano Kevin, regresaron este viernes con su papá y su abuela paterna, luego de que el Tribunal Oral del Distrito Judicial de Nezahualcóyotl, ordenó su reintegración al seno familiar, después de permanecer durante más de un año al cuidado del DIF Estado de México.

Caritina Saénz Vargas, directora general del DIFEM, entregó a los pequeños de 7 y 11 años, a Noel Alvarado Arvizu y Martha Julieta Arvizu Escobosa, padre y abuela de los niños, y resaltó que a pesar del cariño y cuidados que han recibido en esta institución, no se pueden comparar con el amor de la familia, y es ese entorno el mejor para lograr su reintegración.

"Los hemos recibido con mucho cariño a los pequeños, por instrucciones del gobernador Eruviel

Ávila, desde que llegaron aquí encondición de guardia y custodia, todo el equipo de profesionales del Sistema estatal para el Desarrollo Integral de la Familia ha estado muy atento de su desarrollo y atención, al igual que de los otros 430 pequeñitos que tenemos en estos cuatro albergues", expresó.

Un largo abrazo con sus hijos siguió a la firma del documento donde Noel Alvarado Arvizu concretó el reencuentro con los menores, aunque en ningún momento perdió la patria potestad de ellos, y agradeció la atención que recibieron para superar la situación que enfrentaron.

"Estoy muy contento de que ellos van a convivir mucho conmigo, y voy a dedicarles mucho tiempo y mi apoyo. Siempre (daré) mi agradecimiento a todas las personas que nos han apoyado.

Vamos a vivir una nueva vida, muy diferente a la anterior y a seguir adelante", expresó.

Desde el ingreso de los menores al albergue del DIFEM, el gobernador Eruviel Ávila les dio atención y seguimiento, con visitas periódicas para convivir.

Además, la administración estatal gestionó diversos apoyos, entre estos una casa ubicada en el municipio de Cuautitlán, que fue entregada por Angélica Rivera de Peña, presidenta del Consejo Consultivo Ciudadano del Sistema Nacional del DIF, además de una computadora con sistema braille e instrumentos musicales como teclado, violín y guitarra, los cuales permitirán seguir contando con elementos para su desarrollo y facilitar su integración a la sociedad.

Los menores permanecían en el albergue Villa Hogar del DIFEM como medida de protección, cuando las autoridades correspondientes determinaron enviarlos al organismo asistencial para su atención, guarda y cuidados, luego de los hechos del 24 mayo de 2012, cuando la madre de Fernandito cometió la agresión que le quitó la vista.