Recategorización propiciará un conflicto social: ambientalistas

Favorecerá a intereses comerciales; “estamos viendo a mineras y empresas”, advirtieron
Se va a convertir en un monstruo de piedra y arena artificial, dijeron.
Se va a convertir en un monstruo de piedra y arena artificial, dijeron. (Iván Carmona)

Coacalco

Detrás de la recategorización del Nevado de Toluca por parte del gobierno federal se advierten maniobras para favorecer intereses comerciales, desde la explotación de minerales hasta materiales para la construcción, lo cual no sólo generará un impacto devastador para el medio ambiente, sino un conflicto social con más del 100 mil campesinos de la zona sur que dependen de los recursos hídricos provenientes de la montaña.

“Los mejor es dejarlo en la situación jurídica en la que estaba, como Parque Nacional, no como Zona de Flora y Fauna, porque de otro modo estamos viendo ya a mineras y empresas explotar lo que tenga que explotar, así como el cambio de uso de suelo para fines turísticos”, mencionaron Víctor Zendejas, Lucia Vázquez y Ángel Jaques, dirigentes de las agrupaciones de ambientalistas Franature Mahatma Ghandi y Guardianes del Ehécatl y de la Sierra de Guadalupe.

Afirmaron que esto va a tener consecuencias ambientales y sociales muy importantes, como la afectación a los labriegos y a etnias como los mazahuas y matlazincas, que “se ve difícil que vayan a renunciar a los beneficios que reciben de la naturaleza, como el agua, principalmente”.

Recordaron que a mediados de la década de los años 90, los campesinos de la zona enderezaron una lucha para evitar que se llevara adelante un proyecto deportivo de esquí y edificar villas alpinas “porque vieron que les iba a afectar. Ahora, con esta recategorización, donde de 50 mil 900 hectáreas quedarán solo mil 900, no hay que esperar que sea distinto”.

Asimismo, aseguraron que esta recategorización va en contra de las mismas disposiciones gubernamentales en cuanto a la importancia de proteger el suelo de esa montaña, igual que las de Parque Popo-Izta, pues son vitales para el ecosistema, el clima y permiten el cambio de gases en las ciudades cercanas.

Observaron que los bosques en el Nevado de Toluca y el Parque Izta-Popo han sufrido una devastación considerable, encaminándose a hacer inviable el futuro del medio ambiente.

“Por ejemplo, hace 30 años, el Parque Izta-Popo tenía cerca de 60 mil hectáreas, según documentos de la Comisión Nacional de Áreas Protegidas. Pero la tala clandestina, organizada con motosierras, camiones y apoyada hasta con gente armada con metralletas, ha dejado ahora sólo 25 mil 679 hectáreas”, explicaron.

Y destacaron que lo que se avizora en el Nevado de Toluca es que se va a convertir en un monstruo de piedra y arena artificial, enfermando más a ese Valle de Toluca ya con elevados índices de contaminación y degradación ambiental.

“Habrá que ver que dicen agrupaciones como Greenpace pues esto de plano no tiene futuro”, externaron.