Reacción policial “fue un acto de sobrevivencia”

Los vecinos hablan de "la explosión de una olla de presión".
Ya se interpuso una denuncia por los hechos.
Ya se interpuso una denuncia por los hechos. (Antonio López)

Huehuetoca

"Fue un acto de sobrevivencia" lo que obligó a los dos agentes policiacos de Huehuetoca a desenfundar sus armas cuando la turba los agredió a puñetazos, patadas y con varios objetos. Con más de cuatro años de servicio en la corporación y con exámenes de control aprobados, Alfredo Reyna Mendoza, originario de Veracruz, sigue prófugo.

Mientras el agente local Usiel Ramírez Vicente, de 26 años de edad, originario de Tamaulipas y en proceso de certificación, fue recluido ayer en el penal de Cuautitlán, acusado de presunto abuso de autoridad, luego de que durante la gresca vecinal del sábado anterior lanzó varios disparos al aire.

Ambos agentes laboran en la corporación desde la anterior administración municipal y, de acuerdo con sus expedientes, no tenían antecedentes relacionados con hechos violentos, precisó el secretario del ayuntamiento, Eduardo Barragán.

Usiel Ramírez Vicente se sometió a los exámenes de control y confianza y estamos a la espera de sus resultados, precisó el alcalde de Huehuetoca, Benito Jiménez.

Para el secretario del ayuntamiento, Eduardo Barragán, la reacción de los dos agentes agredidos por los vecinos "fue un acto de sobrevivencia", lo que los obligó a detonar sus armas.Fueron severamente golpeados, afirmó.

Ayer, en conferencia de prensa, el alcalde de extracción panista, Benito Jiménez, informó que se inició una evaluación de daños provocados al palacio del gobierno municipal, así como su cuantificación además de un inventario, luego de destacar la pérdida de 30 mil expedientes durante el incendio en las oficinas de catastro y documentación oficial de la alcaldía.

"Se perpetraron afectaciones sustanciales al patrimonio municipal, por lo que el gobierno interpuso ya una denuncia de hechos ante la Procuraduría General de Justicia del Estado de México (PGJEM), por delincuencia organizada y robo", recalcó el alcalde.

"Esperamos justicia para el menor que falleció la madrugada del sábado anterior; pero también por el daño patrimonial", refirió Benito Jiménez.

Agregó que de manera coordinada con la dependencia de justicia, buscarán la cooperación de instituciones bancarias instaladas en las cercanías del sitio, para que entreguen los videos de las cámaras instaladas y detectar si lograron captar imágenes de la riña.

La corporación policiaca local está integrada por 250 agentes y "hoy estamos en proceso de equipamiento de la corporación", informó el alcalde, quien añadió que la turba superó el número de agentes asignados en la cabecera municipal.

Los dos agentes que intentaron calmar la riña vecinal la madrugada del sábado, hoy enfrentan cargos por homicidio y abuso de autoridad. Cuando lograron escapar de los rijosos, los policías se refugiaron en el palacio de gobierno, donde el grupo de vecinos los siguió e irrumpió en las galeras municipales y encerró a tres agentes locales junto con cuatro personas que se encontraban detenidas por faltas administrativas.

Momentos antes de la irrupción de los rijosos, dos mujeres policías y el radio operador se refugiaron en la oficina del jefe de la policía, donde el humo empezó a entrar por debajo de la puerta y las llamas amenazaban con alcanzar las galeras.

Fue entonces cuando el radio operador se quitó el uniforme y se vistió de civil para entrar a las galeras y confundirse con el grupo. Abrió las rejas y liberó a sus compañeros al igual que a tres hombres arrestados por faltas administrativas. Sólo una mujer detenida no lo logró, por lo que el radio operador la apoyó para salir y con dos policías más se trasladaron al segundo nivel del palacio de gobierno.

Una aparente calma se vive en Huehuetoca, donde los habitantes justifican este hecho como la "explosión de una olla de presión" por la inseguridad que se vive en la región. "No fue lo correcto, pero ya estamos hartos de tanta inseguridad", dice Ricardo Aguilar, vecino de la cabecera municipal.

Rodolfo Martínez López, tío del menor de 14 años de edad, alega que "fue una reacción si ves que mataron a un familiar".

Las actividades se reanudaron de manera formal en el palacio municipal.