Piden vecinos a fuerzas armadas en Coacalco

Denuncian “ola” de asaltos a comercios casas-habitación, de autopartes y automóviles en los últimos meses.
En otros municipios el Ejército vigila las calles.
En otros municipios el Ejército vigila las calles. (Antonio López)

Coacalco

Habitantes del fraccionamiento Villa de las Flores, uno de los conglomerados poblacionales más importantes de esta localidad, urgieron la entrada de las fuerzas armadas para poner freno a la ola de asaltos a comercios, robos a casas habitación, de autopartes y automóviles que se ha registrado en los últimos meses.

Vecinos de las calles de Jujul, Jalapas, Jacamango, Galvias, Narcisos, Orquídeas y otras, mencionaron que esa solicitud ya la hicieron a las autoridades municipales, y que el pasado jueves, en audiencia pública, la reiteraron al alcalde David Sánchez Isidoro, pero que nadie les hace caso.

Informaron que primero, hace un par de semanas, se reunieron con la secretaria del Ayuntamiento, Laura Nayeli González Luna, para exigir la entrada del Ejército pero que ella les contestó, enojada, que "Coacalco no es un foco rojo", aunque es el principal problema.

Según los vecinos, la funcionaria les explicó que sólo hay 60 patrullas para todo el municipio y les pidió denunciar los hechos delictivos, pero dijeron que se encuentran con las trabas burocráticas del centro de justicia en la cabecera municipal, donde además de perder todo el día, jamás resuelven nada.

Un residente narró que en menos de mes y medio la han asaltado afuera de su domicilio para despojarlo de dos automóviles, esto a pesar de que una patrulla municipal se estaciona en la esquina de su calle, y que a pesar de sus denuncias ante el ministerio público, no sucede nada.

Indicaron que eso sucede a plena luz del día, en las narices de los uniformados, que han dejado de ser confiables, y la situación es peor en la noche.

Comentaron que de un tiempo a la fecha el fraccionamiento, uno de los más antiguos de la demarcación, ha quedado en el olvido por parte de las autoridades pues, incluso, entre unos 50 vecinos de las calles Jujul y Jalapas, en la segunda sección, hace casi un año tuvieron que cooperar para cambiar las luminarias, las mismas que ahora pretende sustituir la autoridad por otras de mayor tecnología.

También, las calles son ya un peligro para los automovilistas por la cantidad de agujeros pero

"lo único que nos dice el presidente municipal es que no hay dinero para asfaltar, sólo para bachear, que sólo están programadas 60 calles este año, que esperemos".

Todo esto, así como la reducción en el suministro del agua potable a pesar de que se anunció la reparación del pozo de Mimosas, que abastece la zona, lo hicieron saber al edil Sánchez Isidoro el pasado jueves.

Mencionaron que para abundar en la problemática y buscar una solución, una comisión de funcionarios acordó reunirse con ellos el pasado viernes, pero les cancelaron "debido a que nos dijeron que tenían que organizar los eventos nocturnos del día de muertos. Y ya no nos hablaron".