PGJEM descarta sustancias en cuerpo del escolta de dueño de Ferrari

El procurador del Estado de México informó que en el cuerpo de Sergio González Ibarra, escolta del dueño del Ferrari rojo, no se detectaron sustancias como drogas o alcohol.

Estado de México

El procurador del Estado de México, Alejandro Gómez Sánchez, informó que en el cuerpo de Sergio González Ibarra, escolta del dueño del Ferrari rojo, no se detectaron sustancias como drogas o alcohol según los resultados de las pruebas periciales practicadas por las autoridades.

El cuerpo del escolta Sergio González Ibarra, quien golpeó a un conductor en Viaducto Tlalpan, fue encontrado el 18 de marzo en un hotel del municipio mexiquense de Atizapán.  

El procurador dijo que el cuerpo permaneció en la misma posición a la hora de la muerte que cuando los Servicios Periciales lo hallaron en el cuarto de hotel y que en el cadáver no se encontraron huellas de lucha, de defensa o forcejeo en la habitación.

"De acuerdo con las pruebas periciales, (el escolta) no estaba ebrio, aunque sólo había una lata de bebidas preparadas y una de cerveza, sin embargo, del momento en que ingirió las bebidas hasta que falleció ya había procesado el alcohol correspondiente", dijo.

Informó que no hallaron rastros de droga alguna en el papel higiénico encontrado en la habitación ni de sustancias tóxicas y que el exudado nasal también es negativo, al igual que el bucal y anal.

"Tampoco hay rastros de violencia sexual; del contenido gástrico, en la sábana y el colchón no hay sustancias tóxicas que permitan establecer un posible envenenamiento, aunque su estómago tenía una hemorragia profunda por altos niveles de estrés", dijo.

Explicó que según la prueba de grafocospía, el escrito que dejó el escolta en la habitación corresponde a la misma caligrafía con la que él se registró en el hotel donde fue hallado.

El procurador confirmó que González Ibarra murió de un infarto al miocardio y dijo que la razón de este ataque cardiaco "es lo que nos darán las pruebas patológicas en las siguientes 48 horas".

Las muestras de patología de corazón y estómago aún están en proceso, explicó.

El cuerpo del guardaespaldas del dueño del Ferrari fue reclamado por su esposa, un hijo y un tío, quienes no han presentado una identificación oficial y por ello no están en condiciones de entregárselos.