Cano es un grito rebelde y temperamental: rector

“Me siento muy emocionado, no lo puedo negar”, dice el artista.
Durante el evento en el edificio de Rectoría.
Durante el evento en el edificio de Rectoría. (Iván Carmona)

Toluca

"He vivido con la necedad de hacer únicamente lo que a mí me gusta", expresó Fernando Cano quien fue reconocido con un homenaje que su Alma Mater, la Universidad Autónoma del Estado de México, le ofreció por sus "50 años forjando emociones".

"Mi lenguaje es otro", expresó el artista quien notablemente emocionado ofreció algunas palabras para agradecer y compartir la alegría de que la nueva galería universitaria, ubicada en Rectoría, lleva el nombre de quien es orgullo de esa casa de estudios.

La palabra del artista va más allá de la que se pronuncia y que a veces se dice pero no se siente, su forma de hablar es a través de unir pedazos de hierro para dar vida a esculturas que se vuelven en "Ilusiones pendiendo de un hilo", en un "No amas, no lloras, no vuelas, no nada", "Mariposa" o en un "Mirando pasar la vida" como titula a algunas de sus piezas.

La gente no es la única que se asombra con su obra, ni el mismo Cano puede concebir como es que ha logrado todo esto "han pasado 52 años y al ver estas figuras me sorprende cómo es que pudo haber sido todo esto.

A mis amigos y familiares aquí presentes les digo, ustedes me han animado a seguir trabajando.

"Me siento muy emocionado, no lo puedo negar. Hoy estoy consciente de que ha valido la pena seguir haciendo el esfuerzo de hacer lo que hago. La verdad he vivido con la necedad de hacer únicamente lo que a mí me gusta", al tiempo de reconocer a su inseparable compañera, su esposa, sin quien, dijo, no sería quien es.

"Cano es un grito rebelde y temperamental en una sociedad que exige de sus artistas solo la verdad. Fernando Cano habla con las manos, grita con las manos y proclama la libertad" a través de su arte, expresó el rector de la UAEM Jorge Olvera.

Destacó que se necesita ser lo suficientemente temerario para ser un artista como lo es el homenajeado, que al mismo tiempo es maestro.