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Miércoles , 26.09.2018 / 03:07 Hoy

“Talento es un cheque al portador”: Rebecca Jones

La protagonista de ‘Las Malcriadas’ en Tv Azteca, habla de lo positivo de que ya no existan las exclusividades en las televisoras y de la pasión que la ha colocado como toda una primera actriz.

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Dar vida a Catalina Basurto en la teleserie Las Malcriadas ha sido “una grata experiencia” para Rebecca Jones, quien con la mujer perversa, pero de cara amable que interpreta, ideal como se ha visto en la trama televisiva para engañar jovencitas indefensas, ha anotado un acierto más en su carrera.

La actriz hace una pausa en la grabación de la trama para atender la entrevista e inmediatamente sale del personaje, acción que no le es nada difícil, debido a la técnica, que siempre he manejado, la del pensamiento de Bertolt Brecht, “que dice que uno no se mete al cien por ciento en el personaje, porque la persona, siempre está detrás”.

Entonces, aunque el maquillaje, el vestuario e incluso el peinado es el de la villana que interpreta, las respuestas son de la actriz, que comparte su satisfacción por ser parte de la producción de Azteca, del término de las exclusividades que han propiciado que los actores “tengan completa libertad para hacer lo que quieran”, como ella lo ha hecho desde hace 15 años.

‘Las Malcriadas’ es una historia muy interesante, fuerte por sus temáticas, entre ellas, la trata de personas. ¿Cómo ha sido esta experiencia para ti?

Muy interesante, porque digamos, estructuralmente hablando, el personaje está muy bien armado, muy bien construido, es de esos personajes que dices: ‘Híjole, creo que me lo escribieron directamente a mí’. Es una sicópata, obviamente, que son los personajes de las locuras más peligrosas que hay, porque son aparentemente seres normales, muy amables, normalmente muy bien educados, muy finos en su trato. Incluso, lo que los caracteriza es la amabilidad y la dulzura. Y justamente ella sabe que esa es su mayor arma y la utiliza perfectamente bien. Y, bueno, yo estoy encantada de hacer un personaje como Catalina.

¿Ha implicado algo especial este personaje?, ¿cómo terminas después de las escenas tan fuertes?

Bueno, yo siempre he trabajado con la técnica de no involucrarme al cien por ciento, siempre un 50 por ciento está ahí y el otro 50 sigue conmigo, en la realidad, en mi vida, digamos como Bertolt Brecht, que decía que tú tienes el personaje, pero tú siempre estás atrás del personaje, entonces, yo nunca he dejado que me afecte, ni mentalmente, ni anímicamente ningún personaje.

Y en este caso mis directores, los dos, me han dejado ser absolutamente libre con Catalina, y eso es algo que le hemos encontrado al personaje, que es como suavecita, súper linda y, obviamente, yo no tengo nada que ver con el personaje, pero mi personalidad se transfiere a esta mujer.

El tema de la trata de personas es muy recurrente…

Ahora en las producciones de televisión, en algunos melodramas, en algunas series o teleseries se están tratando temas que los sabemos, ustedes, como periodistas, como medios, que son importantes, como lo es la trata de personas, que es un problema que nos atañe y nos preocupa mucho en México. Tenemos varios ejemplos cercanos y muy recientes como La ciudad de los niños, que son cosas que se pueden dar. Entonces, creo que es muy importante que en producciones como Las Malcriadas, además de exponer la problemática, también se esté dando información en las cortinillas, de que hay centros de ayuda, donde puede acudir la gente que se vea involucrada en una situación así.

Tú tienes una trayectoria larga en la televisión, has visto y vivido diversas modas, etapas del entretenimiento, ¿cómo ves la evolución del mismo, sobre todo que ahora además de una historia de amor haya un fondo, que provoca una reacción de ayuda para el público, como es el caso de ‘Las Malcriadas’?

Sí, está la fantasía, pero también una verdad, y pues me parece muy certero, porque hay que tener otras armas para conquistar al público. Tú sabes que la televisión abierta está perdiendo terreno fuertemente desde hace varios años, entonces, creo que la fórmula del melodrama parece ya no funcionar, debe tener elementos muy cercanos a nosotros (el público) para atraparnos, acercarnos a una historia que, como bien dices, mezcla las dos cosas. Aunque tampoco se trata de que seamos un movimiento social, sino que también seamos un divertimento y que la gente se prenda con la fantasía de la historia.

Actualmente con el término de las exclusividades hay una facilidad de ir y venir de una empresa a otra, tú misma estuviste en Televisa y ahora trabajas para Azteca, ¿qué opinas de esto, favorece o no tener una exclusividad?

Yo fui exclusiva muchos años, pero dejé de serlo hace más de 15 años, o sea, que para mí esa situación de ir y venir no es nueva. Me parece que ya se habían tardado en tener esta apertura. Yo definitivamente no quisiera ser exclusiva de ninguna empresa por el resto de mi carrera.

No lo he sido en los últimos 15 años, porque yo me fui de Televisa. Bueno, no me fui, me quitaron la exclusividad en aquel entonces, cuando La vida en el espejo. Y me fui a hacer un producto increíble, porque Tv Azteca estaba siendo realmente un parteaguas en la temática en la televisión y ya contaba historias más reales. Entonces, me parece que es buenísimo y súper sano que el talento sea un cheque al portador y válido en cualquier parte.

¿Cómo ves las nuevas generaciones? Tú empezaste hace muchos años, fuiste actriz de apoyo, la dama joven, la protagonista, la antagonista, hasta llegar al lugar que tienes ahora de primera actriz o como también le llaman actriz de reparto, la gente ahora sabe quién es Rebecca Jones, porque te has ganado un lugar, has hecho un nombre. ¿Los jóvenes te piden consejo, te gusta dárselos?

Bueno, aquí (en Las Malcriadas) hay muchas chicas que yo no conocía, y creo que no se puede generalizar, pero yo las veo a todas con las mismas ganas y esa hambre que yo tenía cuando empecé mi carrera, así las veo a ellas, muy plantadas en su trabajo, muy profesionales. Y se puede generalizar fácilmente, pero no se debe, porque también entre los actores de muchos años, como es mi caso, quien cae en un chambismo, dicen: ‘Ay, es que yo ya me la sé. Yo nada más el apuntador electrónico’, que también el apuntador electrónico es un arma maravillosa que hay que saber usar, y no está mal. Pero también está el otro extremo, de que ya les aburre, de que ya no hay esa pasión. Cosa que a veces también ves en los jóvenes, pero también es gacho decir: ‘Es que los jóvenes no se merecen la oportunidad’.

No, claro que se la merecen, todos se merecen una oportunidad. Y de este negocio, es que se ve, se nota, aquí no hay nada de que ´es que yo intentaba, es que yo trataba’. No, aquí lo importante es que lo hiciste o no lo hiciste. Yo conté con muchísima fortuna, la verdad me siento muy afortunada y muy bendecida por la fortuna, no le puedo llamar de otra manera, de haber tenido gente que me apoyó desde el principio en mi carrera. Gente como Ernesto Alonso, pero yo supe aprovechar esas oportunidades, aunque también es una cuestión de suerte. Y de estar con una cuestión de hambre y con unas ganas de... no de ser famosa, de brillar por sí misma, sino de hacer una carrera.

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