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Jueves , 18.10.2018 / 09:46 Hoy

Necesitamos otras visiones de la feminidad: Taylor Schilling

La actriz encabeza como Piper Chapman la exitosa series de Netflix Orange is the New Black, relato entre el drama y la tragedia sobre la vida carcelaria femenina, donde la diversidad sexual y racial, de orígenes y vidas, es materia de una

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Actriz versátil, Taylor Schilling (Boston, 1984) supo que quería estar en los escenarios desde que era estudiante, y al graduarse del programa de artes en Fordham, Nueva York, en 2007, inició su carrera con un papel pequeño en el film Dark Matter, junto a Meryl Streep. Obtuvo luego el protagónico en la serie Mercy como la enfermera Callahan, y al cancelarse este programa ya había obtenido el rol de Dagny Taggart en la adaptación al cine de Atlas Shrugged, la célebre novela de Ayn Rand. Ya en 2012 apareció con Zac Efron en la comedia romántica Cuando te encuentre, y como esposa de Ben Affleck en Argo.

Ahora es la protagonista de la serie original de Netflix Orange is the New Black, por la que ha sido nominada a los Globos de Oro y al Emmy en su papel de Piper Chapman. La serie está basada en un libro homónimo de Piper Kerman, quien cuenta su experiencia en la cárcel y las mujeres que conoció en ella cuando pasó un año encerrada por traficar drogas.

Orange is the New Black va más allá de ser una serie sobre la cárcel; en cada capítulo explora un poco del pasado de cada mujer presa y muestra seres humanos complejos, con atroces defectos, pero también inesperadas virtudes. El drama mezcla algunas situaciones cómicas muy astutas, además de contar con un elenco femenino muy diverso: hay latinas, lesbianas, bisexuales, negras, viejas, jóvenes, fanáticas religiosas; una inmigrante rusa de mal carácter pero trato maternal, una monja y hasta una mujer transgénero interpretada por Laverne Cox. En la tercera temporada recién iniciada en la plataforma digital, hay cambios muy importantes no solo en ella, sino en todas las reclusas que la rodean.

Piper es un personaje que tiene cambios drásticos desde su primera aparición; de niña rica absorta en sí misma a presa que debe sobrevivir en la cárcel. ¿Qué retos tiene interpretarlo?

Eso es lo que me resultó más atractivo de este papel. Es muy enriquecedor interpretar un personaje que tiene elementos tan diferentes, tantas capas. Ha sido muy emocionante. Como dices, Piper al principio vivía una vida muy centrada en sí misma y estar en la cárcel le permite descubrir una nueva forma de ver la vida y se sorprende con todo lo que implica.

La sexualidad de Piper es un detalle clave. Al principio está a punto de casarse, pero en la cárcel comienza una peculiar relación con una mujer. ¿Cómo puede definirse este aspecto del personaje?

Creo que no hay una etiqueta, o una estantería donde colocar al personaje. Para mí, Piper es un gran ejemplo de las personas que están enamoradas de personas. Es decir, no hay que poner etiquetas porque en la vida real es así, tú te enamoras de las personas, no de los géneros. Puedes enamorarte de un hombre, de una mujer... ¿qué diferencia tiene? Esa es una de las cosas que tiene la serie; los personajes no están atados por convencionalismos.

¿Qué vamos a encontrar en la nueva temporada de la serie, qué ofrece de nuevo?

En esta tercera temporada, Piper se va a transformar aún más, va a ser algo muy intenso. Va a ir descubriendo más facetas de ella misma y no la va a reconocer nadie, ya nada queda de la Piper ingenua y torpe de la primera temporada. Va a seguir saliendo más información de ella. Y, en general, la temporada explora otros personajes y va más adentro con cada uno de ellos. Vamos a conocer mejor el mundo de la prisión y se van a explorar otros temas que no se habían tocado, como la fe de las internas, o cómo se solidarizan cuando hay una catástrofe. Pero sobre todo, hay un cambio radical en Piper... ella ya no es una niña buena.

Percibimos las cárceles como algo inhumano y horrible. ¿Crees que la serie puede cambiar esa imagen?

Yo espero que Orange is the New Black abra o comience la conversación sobre a quién estamos poniendo en prisión y por qué los estamos poniendo allí y, tal vez, en lugar de ver a la gente que esté en las cárceles como los otros, se dé la oportunidad para relacionarse con las personas que están encarceladas. Se trata de oír historias de gente que no es como nosotros, pero también de ver que hay ciertas similitudes; todos tenemos una lucha como humanos, todos tenemos sentimientos y necesidades.

La serie explora la diversidad femenina de muchas maneras. ¿Qué aporta esta mezcla a la trama?

Eso me gusta mucho. Creo que la serie explora otras ideas sobre lo que nosotros creemos que es ser mujer, o las hace visibles, cuando muchas veces ni siquiera las tomamos en consideración. Debe haber diferentes representaciones de lo femenino, en los medios y la televisión necesitamos otras visiones de la feminidad, porque así es el mundo en el que vivimos. Yo lo veo en mi vida diaria, no solo en la serie. Jenji (Kohan, la creadora) deja eso bien claro, que es momento de que se vea a las mujeres tal como son.

La serie se emite en una plataforma de video en línea. ¿Hay muchas diferencias frente a la tv tradicional?

En realidad hacerlo no resulta tan diferente. Algo que creo que es genial es que el show se puede ver como tú quieras; no te dicen cómo lo debes ver, puedes ver todos los capítulos en un día o no. Cuando lo estamos filmando tenemos mucha libertad. Netflix nos ha dado mucha independencia, no tenemos límites creativos, y eso es genial para el ambiente de grabación.

¿Cómo es estar en el set de grabación todos los días con un uniforme de cárcel?

¡Me encanta! Es algo muy liberador. Tengo que decirte que es muy placentero llegar al trabajo y no tener que preocuparte por la ropa, por el maquillaje o por tu pelo. Solo tienes que enfocarte en actuar y en tu personaje. Además, no lo creerías, ¡pero es muy cómodo!

Se estrena la tercera temporada y ya se confirmó otra para 2016. ¿Imaginabas que iba a ser exitosa?

Yo sabía que la serie era muy especial cuando leí el primer guión, pero cuando comenzamos a trabajar juntos y conocí a todos mis colegas y empezamos a ver nuestro trabajo, todo funcionó tan bien que sentí que iba a ser algo especial. Tenía ese presentimiento de que iba a ser algo muy bueno. Yo era una gran fan de Jenji Kohan; había visto Weeds, el show que hizo para Showtime. Ella es brillante, es impresionante la forma en que creó esa realidad que ocurre sobre la delgada línea entre lo chistoso y lo doloroso de manera tan bella. He disfrutado mucho trabajando en la serie

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