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Jueves , 18.10.2018 / 16:29 Hoy

Joaquín López-Dóriga 'se abre' en entrevista con Adela Micha

Después de que la última transmisión de 'El Noticiero', el comunicador fue entrevistado por Adela.

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Después de concluir 16 años al frente de 'El Noticiero', Joaquín López-Dóriga fue entrevistado por Adela Micha en las instalaciones de Televisa Chapultepec, donde recordaron los mejores momentos del periodista.

Entre risas y champagne, los comunicadores compartieron sus experiencias y hasta se tomaron una selfie que compartieron en Twitter.

A continuación te compartimos algunos fragmentos de la entrevista que le hizo Adela Micha a Joaquín López-Dóriga.

Adela: A generaciones como las nuestras nos cuesta trabajo las nuevas tecnologías, todas esas herramientas, tú las dominas y les agarraste la onda pero rapidísimo.

Joaquín: Me tardé un poco porque me puse a estudiarlas porque no es fácil, cuando yo nací el teléfono era de discar ¡hoy ya ni existe el verbo discar! Los chavos ya no usan el teléfono para hablar. Cuando surgieron aquellos tabiques de los primeros celulares, por años se usaron para hablar por teléfono.

Para estas nuevas generaciones, el teléfono no es un teléfono, es un instrumento que usan para todo, menos para hablar.

Adela: ¿El Twitter lo usas exclusivamente tú?

Joaquín: Todo lo que es mío sí, todo absolutamente sí, las fotos que saco. Te voy a dar un dato, en este momento 499 mil 965 personas vieron este tweet (la selfie con Emilio Azcárraga), en este momento ya son 500 mil 559.

Adela: Tú primera mala experiencia en Twitter ¿"Juay Joaquín"?

Joaquín: Te voy a contar, esa noche Anthony Hopkins llegó tarde, a las 10 cuando ya estábamos al aire y en una nota me levanté a saludarlo ¡Me habló en español! Su esposa es colombiana, entonces eso de que no me entendía las preguntas después de que me habló en español, yo me quedé en shock, no tuve ni la capacidad por primera vez de decir: "Vamos a un corte y regresamos".

Me fui a negros yo porque no me podía imaginar que después de hablar en español, no me entendiera.

Esto es de reponerse, como los toreros, te dan la cornada que pudo haber sido mortal y te levantas a la siguiente tarde a torear, como dicen los toreros "sin mirarte la ropa", pero yo sí traía unas cornadonas pero bueno.

Adela: ¿Cómo era tu relación con tu madre?

Joaquín: Fue extraordinaria.

Adela: ¿Sufrió mucho? Porque tuviste tu época

Joaquín: Sí. Toqué las puertas del infierno pero no entré, porque yo soy un hombre de mucha fuerza de voluntad y así como he hecho las cosas solo, las he dejado de hacer solo. Hace 28 años que no toco una carta o una ficha.

Adela: ¿Hace cuánto no fumas?

Joaquín: Yo dejé de fumar hace 28 años y yo fumaba tres cajetillas diarias (...) Yo soy de una voluntad muy fuerte, cuando yo me propongo algo, lo hago y lo hago solo. Si yo entré solo, me salgo solo y esa es la historia de mi vida.

Adela: Otro momento muy duro para ti fue cuando te enfermaste. Yo creo que es esa voluntad que tú tienes y esa determinación.

Joaquín: Yo tuve cáncer de colon, me encontraron cáncer de colon y lo recuerdo muy bien porque Adrianita tenía tres años en 1993. Nadie me decía nada, yo estaba en el hospital.

Un día me dijo Adriana (su esposa): "Vamos al hospital, te está esperando el doctor Barrientos". Fui al periódico a escribir una crónica y llegué al hospital, me vieron, dijeron que era una peritonitis, "hay que operar ahora"; eran las 12 de la noche y gracias a la peritonitis los doctores pudieron encontrar un pequeño tumor en el colon que me lo quitaron y me dieron quimioterapia durante seis meses, me daban quimioterapia cinco días a la semana y de ahí me iba desde el sur a la colonia doctores a escribir mi columna y me regresaba.

Adela: ¿Qué te da miedo?

Joaquín: No te quiero decir porque no quiero mostrar mi lado débil porque hay gente muy perversa que toca donde te duele o donde puedas temer.

Soy un afortunado de la vida, Dios ha sido tan generoso conmigo, le debo. De lo del cigarro tengo un problema que se llama el mal de Buerger, que la nicotina te cierra las venas, ya hasta me habían pintado para quitarme la pierna.

ES

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