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Domingo , 21.10.2018 / 13:07 Hoy

En la actuación estoy de casualidad: Jesús Ochoa

El actor habla del tributo que hace a Queta Lavat, de por qué quiere dirigir la ANDA, de la desunión de su gremio, y de sus sueños de ser beisbolista o basquetbolista.

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Desde el pasado septiembre, Jesús Ochoa apenas sube al escenario para hacer mancuerna con Queta Lavat, en la obra Conversaciones con mamá, y el desgaste de energía, de emociones y de pasión que pone a su personaje se proyecta en sus movimientos, en sus gestos, en su rostro.

La experiencia es una situación que él provocó, pues quería “rendirle tributo a la capacidad actoral de Queta Lavat” y por ello la recomendó con Rubén Lara (el productor de la obra). Así inició la historia que han hecho, primero, en diversos escenarios del país, y ahora en el teatro 11 de Julio, donde sábado y domingo ambos comparten los aplausos que provocan con sus conversaciones.

De ahí que el sonorense que se hizo actor “por casualidad, pues quería ser beisbolista o basquetbolista, pero el físico no me dio”, siempre llega sonriente al teatro.

En la charla que se da minutos antes de entrar al escenario reconoce que actualmente su postulación a la Secretaría General de la Asociación Nacional de Actores (ANDA) también lo tiene un tanto preocupado.

Listo para entrar al escenario e interpretar a este hijo…

Sí, por primera vez hago a un hijo. He hecho a muchos hijos de... pero un hijo como éste… es el primero.

¿Cómo ha sido la experiencia en la obra "Conversaciones con mamá", con Queta Lavat? Se producen muchas emociones, muchos sentimientos, risa, nostalgia…

Llanto… todo eso está. Es una obra muy emotiva, aparte es una obra con un diálogo muy ágil, es un pimponeo actoral, de esos que se le desean a los mejores amigos.

Aunque implica un gran desgaste…

Sí. Emocional. Duele el corazón… Es que llorar duele el corazón, duele el músculo. Cuando se ríe también duele, pero es distinto. Se usan los mismos músculos para reír y llorar.

¿El personaje “lo toca” a nivel personal?

Puede ser y no, eso es lo bueno del teatro… según las técnicas y según todo… pero sí desde luego, porque todos somos hijos. Puedes ser padre o no, puedes ser o no madre, pero de que eres hijo o no, es indiscutible.

¿Qué le ha dado esta obra?

Lo más grande es el hecho de mirar a Queta, en algo que le debía la industria del entretenimiento desde hace mucho a Queta Lavat. De ser una persona, una gran actriz, y lo digo con mucho orgullo, de los brazos de Jorge Negrete a los de Jesús Ochoa (risas).

Usted es el responsable de que ella protagonice "Conversaciones con mamá", porque la recomendó con Rubén Lara (el productor).

Sí, es mía la Queta. Ya se la compre a sus hijos. Pero todo esto responde a su ser actoral. Es una gran actriz, bueno, vean la obra, a mí me traga en el escenario, me come completito, es una gran actriz.

Se ve la gran conexión que han logrado durante todo el desarrollo de la obra… lo cual hace tan creíble la historia que interpretan…

Es la química, hay una gran química, y tenemos más planes.

¿Está dedicado solo a esta obra?

No, andamos en campaña (para las elecciones en la Asociación Nacional de Actores (ANDA).

¿Y qué tal la campaña?

Uff, como las mejores, llevamos banda, matamos vacas… (risas)

¿Por qué contender, por qué quiere ser el dirigente de los actores al competir por la Secretaría General de la ANDA en el proceso que inicia este lunes con las votaciones?

No responde a un interés personal, respondió al interés de un grupo; ante esa responsabilidad era difícil decir que no; yo me considero actor, conozco la situación del actor tanto en provincia como en Ciudad de México, en todos los ámbitos: cine, teatro, televisión… y creo saber cómo está la situación de nuestro sindicato; también creo poder solucionar algunos problemas, los que se puedan. No tengo ningún interés personal. Tengo muchos amigos en la planilla que tenemos.

¿Con quién va en esa planilla?

Va Alejandro Calva, Cinthia Klitbo, Laura Ayala, Emilio Guerrero y Marcos Treviño, una bonita banda.

¿Cuáles son los principales problemas que enfrentan los actores?

El principal es la desunión, estamos divididos.

Eso no es nuevo, tiene años.

No, no, no tiene tantos años. Hubo… yo estudié en los tiempos del SAI; cuando el Sindicato de Actores Independientes formó su escuela, que eran los antiguos maestros de la Escuela Andrés Soler; con ellos estudié, vi el movimiento del SAI en la Compañía Nacional de Teatro. Después oí que gran parte de ellos, de ese gran movimiento que fue el SAI, muchos de ellos dijeron que el error fue salirse. Ahora no nos vamos a salir del sindicato. Ganemos o perdamos, no nos vamos a salir del sindicato.

Si no gana, ¿va a seguir luchando por su gremio?

De eso se trata. No estamos pensando en una elección, estamos pensando en el sindicado, en las nuevas generaciones; ahí está el movimiento Anda tú a saber. Esa es la función.

¿A qué atribuye la desunión de su gremio?

Hay muchos intereses personales y un olvido de lo que significa el sindicato para la clase trabajadora de nuestra industria.

¿Cómo ha sido su campaña, qué ha hecho?

Primero, escuchar, y después darles nuestro sentir y pretensión de lo que queremos, de lo que pretendemos con el sindicato; no somos superhéroes, pero lo que exponemos, lo hacemos con mucho orgullo; no tenemos absolutamente una sola cola que nos pisen. Ninguno de los que estamos ahí.

Mi carrera, desde luego, artísticamente, no es intachable, pero sindicalmente sí.

¿Ha habido tropezones o algo que no le haya gustado?

No, tropezones no. Hay muchas cosas que no sentí bien, y para qué decir nombres. Uno dice: ‘Ay, este juego mejor no lo hubiera jugado’.

Aunque es trillado, gracias a todo lo que ha vivido ahora está donde está.

Sí, tengo un montón de cosas buenas, maravillosas.

¿Cuántos años tiene de actor, cómo empezó?

Empecé de casualidad, hay tres cosas en la vida que no he pedido. Primero, la vida, sin que me tomaran opinión, me la dieron; después mi carrera; yo quería ser beisbolista, futbolista o basquetbolista y no me dio el físico; afortunadamente, encontré el teatro; y otra es esto de la cuestión sindical. Nunca hubiera pensado o deseado estar contendiendo para Secretario General, pero se dio y luego yo traigo el “no” descompuesto y me da mucha vergüenza decirle no a la responsabilidad.

¿Cuál fue su primer trabajo?

El primero, fue una obra en el Seguro Social, allá en Hermosillo, que se llamó… Y luego ya más constante en la sierra sonorense, en Moctezuma, empezamos a trabajar con una obra que se llamó Cabeza para el ganado.

¿Está satisfecho de lo que ha hecho, le falta algo?

No, no, de faltarme no. Yo pensé que me faltaba comedia musical y me salió. He hecho de todo.

¿Es un hombre suertudo?

Muy, muy, afortunado, con una gran fortuna, aunque quisiera que mi hija fuera más cariñosa conmigo…

A lo mejor no le enseñó a ser cariñosa…

No, sí. Yo me paso… siempre la molesto (risas) No, no es cierto, me quiere mucho.

¿Es buen papá?

Yo, es que yo soy papá, abuelo y hermano. La mantengo como papá, la quiero como abuelo y la trato como hermano.

¿Fue buen hijo?

Sí, yo creo que sí. Y en esta obra (Conversaciones con mamá) así es el personaje, es un buen hijo y una buena madre, son personajes muy locos.

Es una obra que nos toca a todos.

Sí, el que esté vivo es hijo o hija. A Todos nos toca.

¿Usted conversa con su mamá?

Converso con ella más ahora que está muerta.

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