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Miércoles , 15.08.2018 / 10:00 Hoy

Deja su "Amor eterno" para el mundo

El sorpresivo fallecimiento del "Divo de Juárez", a los 66 años, provocó lágrimas, tristeza y sobre todo un profundo dolor, no solo entre los famosos, sino entre la sociedad.

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La muerte de Juan Gabriel provocó más que tristeza, una verdadera explosión de comentarios y sentimientos encontrados entre los miles y miles de seguidores del Divo de Juárez, quien falleció ayer por la tarde, según reportes, víctima de un infarto en su casa de Santa Mónica, California.

El intérprete de temas tan profundos y entrañables para la sociedad mexicana murió a los 66 años, luego de que en los últimos años sufrió de problemas de salud en varias ocasiones, aunque nadie esperaba que el desenlace llegara tan pronto.

Juan Gabriel se convirtió en uno de los ídolos mexicanos más importantes de este país, tal como sucedió con otras figuras como Pedro Infante, Cantinflas y María Félix.

Deja más que un histórico acervo cultural, social y popular para México, luego de que se encontraba trabajando, como siempre lo hizo, en Los Ángeles, donde el viernes pasado se presentó en Inglewood, para continuar con su gira Méxxico es todo, que continuaría por el estado de Texas, y posteriormente llegaría a México.

Según se dio a conocer, el cantante y compositor sufrió un infarto, fue de inmediato fue llevado a un hospital californiano, donde dejó de existir, cerca de las 11:30 de la mañana, hora local.

El michoacano tenía que presentarse hoy en un concierto en El Paso, Texas. Como parte del tour que comenzó el pasado 19 de agosto que recorrería 22 ciudades de Estados Unidos.

De inmediato las redes se inundaron de mensajes de dolor por la pérdida del astro mexicano.

En más de cuatro décadas de trayectoria, comparable quizá solo con José Alfredo Jiménez, compuso más de mil 500 canciones interpretadas por artistas como Marc Anthony, Raúl Di Blasio, Ana Gabriel, Angélica María, Rocío Dúrcal y Lucía Méndez, entre muchos otros.

Produjo para más de 50 artistas que incluyen a Paul Anka, Lola Beltrán y Lucha Villa y grabó más de 30 discos. Autor e intérprete de canciones, logró la inmortalidad con cada tema, pues componía con el corazón.

La Sociedad de Autores y Compositores de México también señala que es el artista que más ingresos por concepto de regalías ha generado para la organización, pues su catálogo suma casi 600 canciones.

Aunque se encontraba en su casa, solo estaba con su equipo de trabajo, su familia llegaría más tarde, por lo que no se conoce a ciencia cierta qué pasará con sus restos.

El titular de la Secretaría de Cultura federal, Rafael Tovar y de Teresa, confirmó que si la familia lo desea, el Palacio de Bellas Artes, tendrá sus puertas abiertas para recibir los restos de Juan Gabriel, tal como ha sucedido con otros grandes exponentes del arte en México, como Cantinflas y María Félix.

Al cierre de la edición se conoció que el cuerpo del artista abandonó su hogar para las investigaciones correspondientes.

Juan Gabriel, el divo que cantó con el corazón

Más que un intérprete, Juan Gabriel se convirtió en uno de los grandes impulsores de otros artistas, uno que nunca recibió el crédito y que también cantó sus propios éxitos.

Juan Gabriel, el gran intérprete y compositor mexicano, se ha ido tras una vida en la que, “con dinero y sin dinero”, hizo lo que realmente quiso.

Murió ayer en su residencia en California, confirmó su oficina de prensa sin dar detalles. Tenía 66 años.

“No hay ninguna regla en mi manera de componer. A veces, cuando estoy alegre escribo algo muy triste, y viceversa. En fin, es algo que ni yo mismo sé, pues compongo de una manera que para mí es la más natural del mundo. Ganó más como compositor y productor que como intérprete”, dijo Juan Gabriel alguna vez, según su biografía en la Sociedad de Autores y Compositores de México.

Mientras Lupita D’Alessio y José José ayudaron a encumbrar su carrera interpretando “Juro que nunca volveré” y “Ya lo pasado pasado”, respectivamente; Rocío Durcal lo catapultó a la historia cantando sus rancheras.

Ella era su musa y él su inspiración. Juntos alcanzaron el éxito.

“Fuimos, somos y seremos la mancuerna musical perfecta. Cuando deseen saber de nosotros y de nuestro amor eterno, ahí están las canciones, los duetos y las fotos”, dijo Juan Gabriel tras el deceso de la intérprete.

De origen humilde, Juan Gabriel, cuyo verdadero nombre era Alberto Aguilera Valadez, nació en Parácuaro, Michoacán, el 7 de enero de 1950. El menor de 10 hermanos, era hijo del arriero Gabriel Aguilera Rodríguez y la campesina Victoria Valadez Rojas.

Cuando aún era un bebé, su padre provocó un incendio que afectó algunas propiedades privadas y le produjo un impacto que lo llevó a ser internado en un hospital psiquiátrico en la Ciudad de México. No se supo más de él. Con los años Juan Gabriel le dedicó su canción “De sol a sol”.

Su madre, que tuvo que trabajar por años como sirvienta, se mudó tras esto con sus hijos a Ciudad Juárez, de donde le viene el mote de El divo de Juárez. El cantante pasó la mayor parte de su infancia apartado de su madre, pues ante la falta de dinero se vio obligada a ingresarlo en un internado. El fallecimiento de su madre en 1974 inspiró “Amor eterno”, que hasta la fecha se escucha como un himno de dolor y es recurrente en algunos funerales.

Estudió solo hasta el quinto año de primaria, pues se escapó del internado. Pero allí había conocido al señor Juan Contreras, quien fue una especie de mentor y le enseñó música. De él provino parte de su nombre artístico, Juan, que combinó con el de Gabriel, su padre.

En 1965 debutó en el programa “Noches rancheras” bajo el nombre de Adán Luna, interpretando “María la bandida”. Luego cantó en el cabaret “Noa Noa”, de donde se inspiró para hacer la que fue quizá su canción más característica, “El Noa Noa”.

Al probar su suerte en la capital no tuvo otra opción que dormir en sitios como la estación de ferrocarriles o la Alameda y la Villa de Guadalupe de la Ciudad de México. En ese periodo fue acusado de robo y fue encarcelado en la sombría prisión de Lecumberri, lo cual quedó plasmado en la película de 1982 “Es mi vida”, escrita y dirigida por Gonzalo Martínez Ortega y en la que Juan Gabriel actuó como él mismo.

Hasta el último momento Juan Gabriel entregaba el alma en cada una de sus presentaciones, fuera en los palenques populares de las ferias mexicanas o los más prestigiados escenarios internacionales.

El divo de Juárez se alejaba de los convencionalismos de un simple concierto. En su lugar, se alzaba como el showman capaz de rebasar hasta tres horas continuas de espectáculo, en los que cantaba baladas, rancheras y hasta música de mariachi. También destacaba su manera efusiva de bailar, que le llegó a ocasionar un accidente.

Superó la escena del espectáculo y se convirtió en figura del imaginario mexicano. Sus ademanes, la manera tan vívida como introducía cada canción en sus presentaciones, lo llevaron a ser imitado por comediantes amateurs y profesionales y sus temas eran interpretados de manera recurrente en concursos televisivos de talento.

Incluso llegó a ser laureado por el cronista Carlos Monsiváis y rompió esquemas en 1990 al presentarse tres noches seguidas en el Palacio de Bellas Artes de la capital mexicana, reservado generalmente para ópera y ballet, pese a ser un músico popular.

Esos conciertos fueron a beneficio de la Orquesta Sinfónica Nacional y se convirtieron en una de sus presentaciones más celebradas. Su disco “Juan Gabriel en vivo desde el Palacio de Bellas Artes” estableció récords de ventas y también se lanzó en video. En 2013 repitió la hazaña al cumplir 40 años de trayectoria con otro concierto en el palacio que quedó plasmado en el disco “Mis 40 en Bellas Artes” de 2014.

En 2013 renovó su testamento para designar como albacea a su hijo Iván Gabriel. Sus otros hijos con Salas son Joan, Hans, Jean y Alberto, todos con el segundo nombre de Gabriel. También adoptó a Alberto Aguilera II “Junior”, padre de Héctor Alberto Aguilera III.

Se destacó como filántropo, donando las ganancias de algunas de sus presentaciones a hogares infantiles en México y en 1987 fundó Semjase, un orfanato para 120 pequeños donde se les enseñaba música y el cual financiaba personalmente.

En la última década Juan Gabriel tuvo problemas con el fisco por deudas millonarias en México y Estados Unidos, pero ninguno de esos encuentros pudo eclipsar su andar.

Habla la familia

El hijo de Juan Gabriel fue el encargado de dar a conocer el punto de vista de la familia al dar a conocer un comunicado.

Iván Aguilera aseguró que la familia está consciente de la grandeza que tuvo su padre y del profundo dolor que dejó entre la sociedad mexicana.

”Juan Gabriel fue un gigante en la industria musical y es tan popular ahora como siempre lo ha sido. Fue un amado padre y abuelo y le sobreviven sus hijos y su nieto”.

“Sabemos que nuestro padre extrañará entretener a sus innumerables fans, quienes le trajeron una tremenda alegría a su vida”.

“La familia pide respetuosamente a los fans y a los medios de comunicación a nivel internacional que nos otorgue este breve tiempo para llorar la pérdida de Juan Gabriel”.

Aguilera informó que para cualquier detalle sobre esta penosa situación que vive la familia se contactó a una agencia de relaciones públicas, que llevará todo lo referente al caso.

En el comunicado la familia, a través de su hijo agradeció “de corazón, las efusivas condolencias que hemos recibido de todo el mundo” tras la partida de uno de los más grandes artistas que ha dado este país a lo largo de su historia.

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