Francisco no va a cambiar Ciudad Juárez

La seguridad en la ciudad se incrementó significativamente, podría pensarse que los días de extrema violencia volvieron a esta frontera, pero no es así, se debe a la visita del Papa.

Ciudad Juárez

La seguridad en Ciudad Juárez se incrementó significativamente. Por el número de agentes armados en las calles de la segunda frontera en importancia entre México y Estados Unidos, debido al tránsito comercial y humano, podría pensarse que los días de la extrema violencia volvieron a esta frontera… No es así… Esta vez la seguridad se agigantó por la visita del líder de la iglesia católica, Francisco. 

Sus entradas carreteras son custodiadas por elementos del Ejército y la Policía Federal. Siete retenes vigilados para que nada enturbie esta esperada visita. A partir de hoy, las medidas se extremarán y el cierre de avenidas y cruceros comenzará a colapsar el tráfico vehicular de la ciudad. Las autoridades municipales han pedido a la población paciencia ante el incremento de visitantes y el cierre de 250 cruceros. 

El fervor viene de todos los rumbos de Chihuahua y cercanías. También desde Texas, Nuevo México, Arizona, incluso California. Entre todos estos peregrinos que llegan a Juárez están los agricultores y campesinos agrupados en El Barzón y otras agrupaciones sociales que el domingo salieron en un convoy de tractores hacia la frontera desde el ejido San Benito, una zona donde desde 2008 los asesinatos por disputas de tierra, agua y cobro de piso se han mantenido como constante. La caravana ocupa 4 kilómetros a lo largo de la carretera y serán 200 kilómetros hasta la entrada a la ciudad. Entregarán una carta con demandas sobre justicia y dignidad para el campo y los agricultores. 

Sus historias coinciden en el punto del dolor por la pérdida de algún familiar o amigo. Joaquín Solorio es productor y agricultor en el Ejido San Benito. Su hermano Ismael y su cuñada fueron ejecutados en 2012 al oponerse a la construcción de una mina. “Esperamos un pronunciamiento del Papa para que haya una mejor vida para los campesinos y se haga justicia”, señala. 

El convoy avanzan a no más de 30 kilómetros sobre hora. Son más de 100 máquinas que pernoctarán en las dunas de Samalayuca, a 7 kilómetros de la ciudad y entrarán a Juárez este martes en espera del encuentro con el Cardenal Bergoglio en el Colegio de Bachilleres el día de mañana, donde una comisión de 4 campesinos será parte de la comitiva que se entreviste con Francisco. 

Para Gabino Gómez, agricultor y activista defensor de Derechos Humanos, quien conduce el tractor que encabeza la caravana de motores, la visita del Papa no resuelve la problemática local, pero puede significar el inicio de un cambio. “Buscamos entregar esta carta donde se explican todos los problemas del campo que incluso han causado muertes. Este valle, este desierto está bañado de la sangre de nuestros hijos y familiares. Todo es impunidad y al Papa no le van a mostrar la realidad, esa quedará debajo de lo que están embelleciendo”. 

En las calles de Juárez grupos de activistas siguen en su lucha por ser escuchados e incluidos en el encuentro con el Pontífice… Son familiares de mujeres desaparecidas, que de acuerdo con sus cifras, suman ya 90 en lo que va de este 2016. 

Desde ayer se dieron a la tarea de pintar en los postes de luz por donde habrá de pasar la caravana encabezada por Francisco. Cruces negras sobre fondos rosas como las miles que a lo largo de 20 años han sido colocadas en tiraderos, en el desierto, en terrenos baldíos y cruces fronterizos rememorando las más de 10 mil muertas de Juárez. 

Norma Laguna es madre de una de estas desaparecidas. Indignada pero no rendida, manifiesta su malestar por la poca sensibilidad de las autoridades frente al problema de los casos impunes y lo mucho que se ha hecho para recibir con agrado al jerarca católico. “Me molesta que no se va a solucionar nada y no se va a enterar de nada de lo que está sucediendo”. 

Desde que se supo sobre la visita del Papa a esta puerta fronteriza con Estados Unidos, han intentado sin éxito, coordinar un encuentro con el jerarca católico y ello para José Luis Castillo, padre de otra jovencita desaparecida y de quien nunca más se supo nada, el dolor no se calma pero “me congratulo que venga el Papa porque es un momento de esperanza”, dice. 

Para que los eventos en Juárez se lograran sin contratiempos, la diócesis de El Paso, Texas, recaudó 85 mil dólares entre limosnas y donativos que dio a la iglesia mexicana para los gastos que genere la visita y que se han utilizado en las distintas obras de remodelación y embellecimiento. 

Los trabajos en la línea se apresuran. Avanzan para que la misa transfronteriza sea el evento cúspide de todo el recorrido que Francisco hizo por México.