El Papa sale de la Nunciatura a saludar a los fieles

El pontífice los exhortó a que regresen a sus casas para descansar, pero que en el camino "vean a la Virgen" y oren por aquellos a los que quieren.

Ciudad de México

El Papa Francisco bendijo y dialogó con las personas reunidas frente a la nunciatura apostólica, a quienes exhortó a rezar a la Virgen por las personas a las que quieren, pero también por aquellas con las que están enojados, con rabia y celos.

El pontífice les exhortó a que regresen a sus casas esta noche para descansar, pero que en el camino "vean a la Virgen" y oren por aquellos a los que quieren, pero también por quienes no los quieren y les han hecho daño. "Hasta luego, gracias, adiós y que Dios les bendiga", concluyó.

"Mañana nos volvemos a encontrar, pero no se olviden, mientras van a casa y antes de dormir, recuerden esos rostros: las personas que quieren, las que no nos quieren, y a las que nos han hecho daño, para que la Virgen los bendiga".

El Papa fue recibido esta noche en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México por el presidente Enrique Peña Nieto junto a su esposa, Angélica Rivera.

Aproximadamente a las 20:10 horas, el pontífice salió del aeropuerto capitalino en el papamóvil, en el que recorrió 19 kilómetros hasta llegar a su destino, en la colonia Guadalupe Inn.

En su trayecto, decenas de personas que se congregaron desde varias horas antes en la ruta que recorrería, le dieron la bienvenida con porras, ondeando banderas, con lámparas y las pantallas de su celular prendidas. En otros sitios los asistentes entonaron el "Cielito lindo".

La ruta que recorrió el Papa en el vehículo fue Santos Doumont, Fuerza Aérea Mexicana, Circuito Interior, Río Churubusco e Insurgentes Sur, vialidades que fueron cerradas a la circulación desde las 16:30 horas.

Decenas de fieles llegaron a la avenida Río Churubusco en su cruce con División del Norte para observar el paso del Papa, donde hubo un importante dispositivo de seguridad integrado por policías de la SSP de la Ciudad de México y elementos del Ejército mexicano.

Jóvenes integrantes de vallas humanas, identificados con un chaleco representativo, ambientaron el lugar con porras: “Francisco, te quiere el mundo entero, y Francisco, tú eres misionero”.

Las calles aledañas a este sitio fueron cerradas a la circulación de automóviles, y en una de ellas se ubicó un puesto de servicio médico del gobierno capitalino ante cualquier contingencia.