El pequeño ejército de Francisco

La Guardia Suiza, que hizo mancuerna con el Estado Mayor Presidencial y la Gendarmería Nacional mexicana, cuida hasta el más pequeño detalle de la seguridad del Papa.

El ejército más pequeño del mundo está encargado de la seguridad del Papa. Con solo 130 soldados en sus filas, la Guardia Suiza, que desde 2008 forma parte de la Interpol, cuida la vida de Francisco y de los miles de turistas que visitan El Vaticano diariamente.

La cabeza de toda la logística es Domenico Giani, el guardia número uno del Sumo Pontífice y quien, en cada gira que realiza, hace personalmente los recorridos de reconocimiento. Giani se reúne con las autoridades de seguridad de cada país que visita y controla los caminos, las carreteras y los accesos.

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), informó sobre los preparativos de seguridad para recibir al Sumo Pontífice en México, “para afinar detalles acudieron a las sedes anfitrionas Monseñor Guido Marini, maestro de las celebraciones litúrgicas pontificias, Domenico Giani, inspector general de la Gendarmería de la Santa Sede y algunos oficiales”, dio a conocer en un comunicado.

Giani, el hombre calvo que aparece en todas las fotografías del Papa y quien también trabajó de cerca con Juan Pablo II y Benedicto XVI, es conocido porque no delega y mantiene el control de cada lugar que visitan. Esa es su tarea y la cumple al pie de la letra.

Acompañado del subjefe de Logística del Estado Mayor Presidencial, el general Brigadier Gumaro, en 7 días recorrió los 400 kilómetros por los que pasará Francisco los próximos 5 días, revisó rutas, atajos, aeropuertos y los 21 escenarios donde se presentará el Papa, además de sobrevolar en helicóptero las seis ciudades sede.

En México trabajará por primera vez con la Gendarmería Nacional, el grupo de élite de la Policía Federal, y que desde noviembre pasado envió 300 elementos a Morelia para reforzar la seguridad y realizar labores de inteligencia, según informó Enrique Galindo, el Comisionado General de la Policía Federal.

Las autoridades mexicanas dieron a conocer que, durante los días que permanezca el Papa en México, otros 200 policías llegarán a Michoacán, seguridad que se reforzará con los 3,500 soldados que vigilarán cada movimiento del Papa en la capital del estado.

Requisitos para ser un guardia suizo

Los reclutas de la Gendarmería de la Santa Sede deben ser varones suizos de entre 19 y 30 años de edad, católicos, que superen 1.74 metros de altura, ser solteros y haber cumplido una instrucción básica en el Ejército Suizo. Actualmente no se admiten mujeres en la Guardia.

El uniforme que usan los gendarmes es considerado una de las vestimentas militares más antiguas del mundo. El modelo original es atribuido a Miguel Ángel y el que actualmente usan los guardias fue diseñado en 1905 por el entonces Comandante de la Guardia, Jules Répond, quien lo hizo más vistoso.

Los guardias también son humanos

El Papa es conocido por no seguir los protocolos y sus guardias no han escapado. Unos días después de haber sido nombrado Sumo Pontífice, Francisco salió de su habitación durante la madrugada y vio al guardia en turno parado junto a la puerta. Sorprendido le preguntó si estuvo despierto toda la noche, a lo que el soldado respondió que sí. “¿Parado? ¿No está cansado?”, insistió el Papa, “es mi deber, Su Santidad, por su seguridad”, dijo el guardia.

Sin decir palabra, Bergoglio entró a su departamento y volvió un minuto después con una silla, “por lo menos siéntese y descanse”, le dijo. “Lo siento, no puedo. Las reglas no lo permiten”.

“¿Las reglas? Bueno, yo soy el Papa y le pido que se siente”, ordenó Francisco. El hombre hizo caso y, después de unos minutos dentro de su departamento, el Sumo Pontífice volvió con un sándwich, “Bon apetit, hermano”, le dijo al guardia y se fue.