¿Cómo se obtiene un silbato de alerta sobre acoso?

Personal del gobierno capitalino entrega silbatos para alertar sobre acoso sexual, en las estaciones Pino Suárez, Balderas, Hidalgo, Chapultepec y Pantitlán del Metro.

Ciudad de México

En las estaciones Pino Suárez, Balderas, Hidalgo, Chapultepec y Pantitlán del Metro se reparten silbatos Vive Segura, herramienta con la que se busca prevenir los casos de agresión sexual en el transporte público.

El requisito para adquirir el silbato es presentar la credencial del Instituto Nacional Electoral (INE) o en el caso de adultos mayores la tarjeta del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (Inapam).

Solo se piden nombre y edad que se anotan en una hoja; número de silbato, si así se desea; un correo electrónico para recibir información del Gobierno de la Ciudad de México, y al final, se firma de recibido.

Personal del Sistema de Transporte Colectivo Metro y del Gobierno de la Ciudad de México brindan a los usuarios una explicación para lo que servirá el silbato, como por ejemplo, que es una herramienta más que se suma a las que ya existen en el transporte como lo es la palanca de seguridad en los vagones o el botón de auxilio en los autobuses RTP.

De igual forma explican que las agresiones pueden ser, desde tocamientos, lenguaje ofensivo hasta tomar fotos sin la autorización de la personas. Al sonar el silbato se inhibe la agresión y se pone en alerta a otras personas para avisar a los policías que están capacitados para acudir y brindar atención.

El tiempo para adquirir el silbato Vive Segura va de 5 a 10 minutos, según la cantidad de personas.

Gritar o pitar

En algunas estaciones del Metro estuvieron presentes funcionarios, como el director de ese medio de transporte, Jorge Gaviño; la titular del Instituto de las Mujeres, Teresa Incháustegui, y el consejero jurídico, Manuel Granados.

El silbato viene acompañado de un folleto donde se indica a las usuarios en qué caso usarlo, números telefónicos para solicitar servicios de atención y enlista los lugares a acudir en caso de una agresión sexual.

La distribución estuvo precedida de la entrega de protocolo y tarjeta de indicaciones a los más de mil 400 agentes de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina asignados a la operación de seguridad en el STC.

Los funcionaros explicaron a las usuarias que la diferencia principal entre gritar o sonar el silbato, es que éste alcanza hasta 700 metros de distancia.

El sonido del silbato, que busca prevenir y disuadir el acoso y la agresión sexual, tiene la función de alertar y solicitar el apoyo inmediato de la policía, así como alertar a los ciudadanos que están cerca del hecho.