Critica diputado del PAN consulta del GDF sobre ruido

El legislador local Orlando Anaya dijo que si se planteó el cuidado de la salud de la población para limitar el uso de autos; esto no se aplica en consulta para elevar niveles de ruido permitidos.
Orlando Anaya, diputado del PAN por el Distrito Federal
Orlando Anaya, diputado del PAN por el Distrito Federal (Foto tomada de Twitter Orlando Anaya)

Ciudad de México

La bancada del PAN en la Asamblea Legislativa aseguró que la consulta ciudadana sobre el proyecto de aumentar de 62 a 65 el número de decibeles permitidos en lugares como antros, podría ir en perjuicio de la salud de los capitalinos.   

El diputado local Orlando Anaya consideró un doble discurso el del gobierno local, al procurar el cuidado de la salud de la población con la reducción de los niveles de contaminantes restringiendo el uso del auto, pero sí permitiría que los ciudadanos queden expuestos a un nivel más alto de ruido.

Ante la intención de la Secretaría del Medio Ambiente local de elevar los decibles permitidos en establecimientos mercantiles generadores de ruido, Anaya pidió replantear dicha propuesta, a fin de cuidar la salud de los capitalinos.

Ayer en la Gaceta Oficial, el gobierno capitalino publicó su proyecto para aumentar de 62 a 65 el número de decibeles permitidos en establecimientos como antros y bares, basado en que la Organización Mundial de la Salud determina en 65 decibeles el número a partir del cual se comienzan a generar afectaciones por exposición al ruido, pero esto varía según la intensidad del sonido, proximidad de la fuente y tiempo de exposición.

Orlando Anaya refirió el límite aceptado por la OMS y dijo que “la Sedema busca hoy elevar el límite permitido a 68 decibeles; medida que va en perjuicio de la salud de los ciudadanos, pues sabemos que el ruido en exceso ocasiona problemas como hipertensión, estrés, ataques del corazón y daños irreversibles en la estructura del oído”.

El asambleísta solicitó a la Secretaría de Medio Ambiente dar marcha atrás a esta propuesta que, dijo, “va en perjuicio de los habitantes de la ciudad”, que tienen que soportar ruido de antros, centros nocturnos, bares, chelerías, entre otros.  

 “El ruido en antros y centros de consumo, además de generar malestar entre la gente, también es causa de conflictos vecinales y va en detrimento de la calidad de vida de las personas.

“Se han documentado estudios donde se observa que el efecto del ruido es mediado por una reacción emocional, la cual perturba el equilibrio de nuestro organismo, produciendo alzas de presión sanguínea, aceleración del ritmo cardíaco, incremento de la secreción estomacal y otros síntomas asociados, entre otras afectaciones.”, sostuvo.