¿Qué es la radiación solar UV?

El organismo humano requiere de la radiación ultravioleta por unos minutos; el exceso puede provocar cáncer de piel y cataratas, por lo que la Sedema informa cómo prevenir daños.
La radiación solar en exceso puede provocar cáncer en la piel y cataratas, por lo que se deben prevenir daños, informó la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal.
La radiación solar en exceso puede provocar cáncer en la piel y cataratas, por lo que se deben prevenir daños, informó la Secretaría del Medio Ambiente del Distrito Federal. (Cuartoscuro-Archivo)

Ciudad de México

El sol es fuente de luz y calor, pero también de radiación ultravioleta, conocida como UV, que tiene mayor cantidad de energía que la luz visible o la infrarroja.

Esta energía es capaz de matar microorganismos o alterar el ADN de las células de cualquier ser vivo, publica la Secretaría del Medio Ambiente (Sedema) del Distrito Federal.

La radiación UV puede llegar a ser nociva para el planeta, pero más de 90 por ciento es absorbida por la atmósfera, la mayoría por la capa de ozono, mientras que una pequeña fracción alcanza la superficie.

Daños irreversibles

Cuando la piel de las personas se expone al sol sin protección, se estimula la producción de melanina, que es un pigmento negro-marrón que protege al ADN de las células, al absorber la radiación y transformarla en calor, refiere la dependencia.

La producción de melanina es responsable del tono de bronceado que algunos tipos de piel adquieren por la exposición al sol o a la luz de camas de bronceado, lo cual no es un indicador de buena salud, sino de daño por la exposición a la radiación UV.

La quemadura solar suele aparecer algunos minutos u horas después de la exposición y, si se atiende correctamente, puede desaparecer en las siguientes 24 horas.

Si esa exposición es continua o repetitiva, la melanina es insuficiente para evitar daño en la piel.

La radiación UV, en estos casos, puede provocar un deterioro lento, progresivo e irreversible en la piel.

La exposición crónica a la radiación UV induce cambios degenerativos en las células de la piel, en el tejido fibroso y en los bazos sanguíneos, esto provoca el envejecimiento prematuro de la piel, fotodermatosis y la queratosis actínica.

Puede dañar también el sistema inmune y provocar la reacción inflamatoria en los ojos. En los casos más graves, se pueden producir cáncer de piel y cataratas. La exposición sin protección a la radiación solar es la principal causa del cáncer de piel en la población.

Los daños por la exposición a la radiación UV son acumulativos e irreversibles. Durante los primeros años de vida se recibe la mayor cantidad de radiación UV.

Unos minutos de exposición bastan

Pese a esos peligros, el organismo humano requiere de pequeñas dosis de radiación UV para sintetizar la vitamina D en la piel, la cual regula el paso de calcio a los huesos y evita así el raquitismo y otras enfermedades.

La Sedema refiere que la luz ultravioleta es tan importante para el organismo humano, que durante la evolución determinó la pigmentación de la piel.

Una exposición de 10 a 15 minutos entre las 9:00-11:00 horas dos veces a la semana, es suficiente para producir la cantidad necesaria para la síntesis de la vitamina D.

Sin embargo, debe tomarse con seriedad la exposición a la radiación UV en la Ciudad de México, por la altitud y latitud que la hace recibir una cantidad importante de esa radiación la mayor parte del año.

Precisa que al estar la ciudad 2 mil 240 metros sobre el nivel del mar, recibe aproximadamente 20 por ciento más de radiación solar UV que a nivel del mar.

La ciudad también está en la región intertropical, que es la que más radiación recibe durante el año en el planeta.

La Sedema advierte además que los capitalinos no tienen en cuenta en sus hábitos la protección contra la radiación UV.

Recomendaciones

 La dependencia por ello emite una serie de recomendaciones de prevención, como la mejor manera de evitar daños por radiación solar UV:

Vestimenta. Al aire libre usar colores claros, camisas o blusa de manga larga, pantalones y un sombrero de ala ancha hecha de tejido transpirable. Al comprar gafas para sol, hay que asegurarse de que proporcionen protección contra los rayos UVA (ultravioleta de onda media) y UVB (ultravioleta de mayor longitud de onda).

Exposición limitada. Hay que evitar exponerse de las 11:00 a las 16:00 horas. Hay que recordar que cuando la sombra propia es más corta, el sol es más intenso. Hay que buscar lugares con mucha sombra, como parques con grandes árboles, techos, toldos, sombrillas o carpas.

Consulta de índice UV. Se puede consultar el índice UV en la página del Sistema de Monitoreo Atmosférico www.aire.df.gob.mx. Está disponible la aplicación aire (para iOS y Android). Cuando el índice UV es 3 o superior, hay que usar ropa protectora, gafas de sol y protector solar.

Protector solar. Se debe usar protector solar cuando el índice UV es 3 o superior. Se recomienda un factor de protección de 30 o superior.

Evitar uso de camas de bronceado.

Protección a menores. Los bebés y niños son especialmente sensibles a los daños por la radiación UV.

Tipos de piel. Las personas de piel clara tienen mayor probabilidad de sufrir una quemadura solar, pero aun la piel oscura y negra se puede quemar y debe protegerse.

Susceptibilidad por medicamento. Algunos medicamentos (como el antibiótico doxiciclina) pueden causar mayor susceptibilidad a las quemaduras solares.

Susceptibilidad por enfermedad. Algunas afecciones, como el lupus, pueden hacer a la persona más sensible al sol.