Se acusan Morena y PRD desde los palcos en la ALDF

En la sesión donde rindieron protesta los nuevos jefes delegacionales, la diputada Beatriz Rojas, de Morena, desde tribuna encendió los ánimos con acusaciones a autoridades del GDF y electorales.

Ciudad de México

Al fijar posiciones representantes de los grupos parlamentarios en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, previo a la rendición de protesta de los nuevos jefes delegacionales, militantes de Morena y del PRD se confrontaron con gritos y letreros en los palcos.

En la intervención en tribuna de la diputada de la bancada morenista Beatríz Rojas, perredistas desplegaron carteles en los palcos que contenían la leyenda "cállense chachalacas", en tanto, Morena mostró en tribuna fotografías de los delegados Víctor Hugo Lobo, Carlos, Estrada, Valentin Maldonado y Dione Anguiano, todos con la consigna "delincuente electoral ".

Y es que el diputado Raúl Flores García, del PRD, quien subió a tribuna previamente, lamentó que algunos liderazgos no entiendan que la contienda llegó a su fin y encuentren una salida fácil al hecho de no concretar sus planes, a través de difamaciones y mentiras, y no han tenido empacho en presionar y agredir al Ejecutivo local y a las autoridades electorales y órganos jurisdiccionales.

La tarea de gobernar es un reto importante, dijo, pero algunos pueden tomar como táctica decir que los anteriores lo hicieron todo mal.

Flores anticipó que eso les durará muy poco, porque los ciudadanos no tardarán en ubicar que los responsables de dar respuesta son quienes están a cargo.

Siguió la participación de Beatriz Rojas Martínez, de Morena, que fue interrumpida en dos ocasiones y desde la presidencia de la Mesa Directiva se tuvo que llamar al orden a los diputados.

La legisladora local habló de autoritarismo de los distintos niveles de gobierno, de la Asamblea Legisaltiva convertida en mera oficialía de partes del gobierno capitalino y en dique para los cambios, además de calificar un proceso electoral como "plagado de irregularidades", y hasta de "tribunales de consigna" que favorecieron con sus decisiones a otros candidatos.

Por el PAN, el legislador José Manuel Delgadillo Moreno, dijo que si bien hay visiones encontradas, en muchos temas habrá acuerdo de todas las fuerzas políticas, por ejemplo, en dotar a los jefes delegacionales de mayores facultades en una visión federalista y revertir reformas que centralizan el poder.

Dijo que su bancada propondrá reformas para poder entregar a jefes delegacionales 70 por ciento del predial, a fin de que tengan mayor presupuesto.

El diputado Luis Gerardo Quijano Morales, del PRI, recordó que los ciudadanos saben premiar o castigar los resultados, por eso en algunos casos los próximos jefes delegacionales apretadamente ganaron, pero en otras, los votantes decidieron cambiar al partido político que gobierna.

Aseguró que los gobiernos del PRI serán modelo de transparencia y rendición de cuentas; informarán de manera constante y oportuna de cómo gastan el presupuesto y las obras que se realizan. El trienio anterior, recordó, el PRI solo gobernaba Cuajimalpa y hoy se refrenda la confianza en ese partido y también gobernará Magdalena Contreras y Milpa Alta.

De las urnas a la gestión eficaz

Por la coalición parlamentaria PT, Panal y Humanista, Juan Gabriel Corchado pidió a los jefes delegacionales que dejen de ver si son más de izquierda o de derecha que los otros, que no se queden en que la mayoría votó por ellos, ya que no van a gobernar para la mayoría, sino para todos, aun los que no votaron por ellos y que centren su atención en su trabajo.

La legitimidad ganada en las urnas solo será refrendada con una gestión eficaz; no defrauden el voto ciudadano, expuso.

Jesús Armando López, diputado de Movimiento Ciudadano, exhortó a los nuevos jefes delegacionales a que no piensen en cómo llegan, sino cómo quieren salir, y entregó una carta a cada uno de ellos con el planteamiento específico de su bancada.

Fernando Zárate Salgado, del Partido Verde Ecologista de México, dijo que en la ALDF no habrá más colusión ni paternalismo ni sumisión, por lo que es necesario que los jefes delegacionales sepan que se les llamará la cantidad de veces necesaria para que rindan cuentas al pueblo, que no haya más corrupción ni programas escondidos para la compra de votos.