Denuncian policías ante la CDHDF hostigamiento y abuso de autoridad

Elementos de la policía de investigación presentaron una queja colectiva ante la Comisión por la falta de protocolos de actuación y las acciones prepotentes de los mandos.
La queja será colectiva, por lo que los agentes afectados deberán rendir testimonio
La queja será colectiva, por lo que los agentes afectados deberán rendir testimonio (Cortesía Movimiento Prodignificación PGJDF)

Ciudad de México

Un grupo de policías de investigación de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal presentaron una queja ante la Comisión de Derechos Humanos capitalina por hostigamiento y abusos de autoridad entre los mandos.

La primera queja se ingresó ante la Comisión el 9 de mayo. En ella se aclaró ante la visitadora adjunta auxiliar, Perla Dalila Sánchez, de la Quinta Visitaduría, que los policías sufrían de discriminación por parte de los mandos de estructura quienes asignaban a sus favoritos los mejores horarios, mientras que otros tenían jornadas de más de 30 horas de servicio.

Denunciaron la falta o nula instrucción y capacitación, además de deficiencias en la logística e inteligencia de los operativos que se realizaban. Indicaron que había diferenciación en la asignación de salarios por el mismo tipo de trabajo entre comunidad, ya que éstos eran asignados a criterio del mando, además de abusos y malos tratos debido a actitudes prepotentes de sus jefes.

"Se trata de limpiar la imagen de la Policía. Así como hay policías buenos, hay policías malos. Nosotros no queremos que la gente nos siga viendo como gorilas, no lo somos. Por eso buscamos dignificar nuestra labor", dijo el agente Evidey Castro, dirigente del Movimiento Pro Dignificación PGJDF.

Castro dijo que se presentó la denuncia ante la CDHDF porque al interior de la corporación los mandos implicados cuentan con expedientes de quejas, sin embargo, éstas solo se "acumulan".

"Sabemos que la Comisión solo va a emitir una recomendación, para que los mandos se dirijan hacia nosotros con respeto. Yo tengo una denuncia que no ha prosperado en Servidores Públicos", dice Castro.

La queja ante la Comisión de Derechos Humanos, de la que Milenio tiene copia, denuncia jornadas extenuantes, operativos sin fundamento, abusos de autoridad, y fue requerido que más policías presentaran sus testimonios contra aquellos jefes que habían cometido los abusos.

"A mí no me han dicho nada, pero claro que hay represalias. Por ejemplo, si tienes a un jefe de grupo el mando lo manda a citar en su oficina, cuando termina su guardia, mientras ya comienza su día franco. Entonces el comandante se va a desayunar, sale de su oficina y lo hace esperar seis horas, así el jefe de grupo sale de su guardia a las tres de la tarde".

El agente explica que como pueden obligarlos a comparecer durante su días de descanso, sus vidas familiares se ven impactadas. "Por ejemplo, detienes a un delincuente y te citan a comparecer a las nueve de la noche, sales a las tres de la mañana y al día siguiente, entras a guardia a las ocho de la mañana. Dependiendo del criterio del mando".

Castro dijo que por tratarse de una queja general los policías deberán acudir a dar sus testimonios.

"Asentaremos los horarios a los que estamos sometidos; tan diferenciados y tan a gusto particular del mando que se trate en un abuso claro de la autoridad (...) al no existir protocolos de actuación y, siempre con el justificante de 'por necesidades del servicio(...) cuando las más de las veces ni se justifica y se constituye en un acto de represión y rencor o venganza de mandos retrogradas. Y, otro ejemplo, son los sueldos tan desiguales cuanto todos realizamos el mismo trabajo'", se lee en el comunicado que se difundió ayer.

El problema sustancial, de acuerdo a Castro, es que la ley le otorga un "margen enorme al mando", de tal forma que los policías deben actuar de acuerdo al criterio del jefe que tienen en ese momento.

"El problema es que no hay protocolos que marquen cómo debemos realizar los operativos, no hay una carpeta de riesgos, no hay una estrategia, no hay un objetivo".

Castro pone de ejemplo los operativos fallidos en San Juan Ixtlahuaca, en el News Divine o más recientemente, en San Bartolo Ameyalco.

"Allí primero se tuvo que realizar primero un trabajo de negociación, de tal forma que tal forma que la ciudadanía entienda cuál es el papel de los policías en ese lugar.

"Allí hay que castigar a los mandos que ordenan ese operativo, los que dirigen mal el operativo. Aquí la pregunta es quién es el autor intelectual de todo esto, porque uno puede enterarse por redes sociales o por el radio que están linchando a un compañero, pero si el mando te da la orden de no moverte".