Buscan modelo sustentable para zona rural del DF

Durante el Primer Parlamento Campesino en la ALDF, los legisladores se comprometieron a buscar mecanismos y políticas públicas que permitan el desarrollo económico de los campesinos capitalinos.
La empresa Yolcan busca Yolcan busca crear una sociedad de producción rural, para apoyar a productores locales con talleres de agricultura orgánica y de comercialización de los productos.
Se busca que la producción agrícola del DF sea sustentable. (Catalina Díaz)

Ciudad de México

En la Asamblea Legislativa del Distrito Federal buscarán los mecanismos que hagan posible un desarrollo y equilibrio de la zona rural de la ciudad para que sea ejemplo a nivel nacional de lo que debe ser un modelo de producción, señaló el presidente de la Comisión de Gobierno, Manuel Granados.

Durante el Primer Parlamento Campesino en el Distrito Federal, Granados expuso que la lucha agraria aún no concluye, porque aún se dan batallas por la producción. "Hoy ante los esquemas de modernidad, se debe tener en cuenta que los bienes de producción y la tierra no pueden ser sustituidos", señaló.

Desde la tribuna, el legislador se comprometió a estar atento a la discusión sobre las iniciativas de ley de Desarrollo Agropecuario, Rural y Sustentable, de Seguridad Alimentaria y Nutricional, al uso y protección sustentable del agua y recursos naturales, pero sobre todo del presupuesto rural para el DF.

"Vamos a buscar los mecanismos que hagan posible un verdadero desarrollo y equilibrio de la zona rural de la ciudad, para que sea ejemplo a nivel nacional de lo que debe ser un modelo de producción", comentó.

Expuso que la falta de políticas públicas de atención al campo y la amenaza contundente de quitarle la tierra a los campesinos con esquemas privatizadores energéticos, lleva una posible restricción de la propiedad; por ello convocó a luchar por los derechos de la tierra, de la libertad y justicia, "a enarbolar los principios y valores de quienes dieron cauce a la nación", expresó.

La presidenta de la Comisión de Desarrollo Rural que encabeza Carmen Antuna, manifestó que estas reformas son una necesidad y un mandato constitucional, en donde se deben reconocer los derechos humanos de los campesinos y los tratados internacionales que tiene México, en cuanto a garantizar el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad.

Indicó que se plantea esta ley con un enfoque de desarrollo económico sustentable de impacto para el Distrito Federal tomando en cuenta el tema metropolitano y nacional; se propone el concepto de soberanía agroalimentaria y nutricional, desde un concepto de libre determinación del país en materia de producción, abasto y acceso de alimentos a toda la población, basada fundamentalmente en la producción nacional, el uso sustentable de los recursos nacionales, la biodiversidad y la propiedad social, que garantice el derecho humano a una alimentación y a una nutrición sana e inocua de producción nacional.

La vicepresidenta de la Comisión, Angelina Hernández Solís, expresó que podrá haber mucha innovación tecnológica, pero no debe descuidarse la alimentación y el agua, por ello aseveró que la discusión de las iniciativas propuestas en la ALDF deben traducirse en propuestas y leyes apropiadas para los campesinos de la capital; apostarle a la agricultura familiar, inocua y sin pesticidas; y asegurar el seguro agrícola.

El diputado César Daniel González Madruga, manifestó que estas propuestas de reformas al campo del Distrito Federal son "un instrumento de paz", porque se trata de una reforma que vuelva a motivar e incentivar una transformación profunda del sistema, por ello ha llevado a distintos grupos parlamentarios a apoyar este esquema de batalla y de lucha de paz, "que con el esfuerzo de todos se debe llegar a buen puerto".

El titular de la Secretaría de Desarrollo Rural y Equidad para las Comunidades del Gobierno del Distrito Federal (Sederec), Hégel Cortés Miranda, afirmó que se está generando una nueva perspectiva y una nueva realidad para la Ciudad de México, por lo que es un error pensar que en la capital no hay campo y no se puede producir alimento.