Vándalos agreden a policías en el Zócalo

La violencia de unos 70 embozados acabó con la conmemoración que de manera pacífica se realizaba por el 47 aniversario del movimiento estudiantil de 1968 y por los normalistas de Ayotzinapa.

Ciudad de México

Mientras integrantes del Comité del 68 y de padres y otros familiares de los 43 desaparecidos de Ayotzinapa, empezaron un mitin en el Zócalo en memoria de los estudiantes asesinados el 2 de octubre de 1968, vándalos lanzaron botellas, palos y cohetones contra Palacio Nacional, por lo que intervinieron policías antimotines, federales e integrantes del Estado Mayor para replegar a los agresores.

Policías federales llegaron a resguardar Palacio Nacional. Lograron replegar a unas 70 personas, embozadas, que lanzaron objetos diversos también contra los uniformados.

En Pino Suárez y Corregidora policías lanzaron gases lacrimógenos y esperaban con escudos los embates de los agresores, que desde la esquina arrojaron también bombas molotov a los uniformados. Varios de los vándalos se prepararon con máscaras antigases para enfrentar a la policía.

Varios de los elementos policiacos tuvieron heridas, algunos con quemaduras.

Desde el templete, integrantes del Comité del 68 hicieron llamados a la paz y plantearon que la violencia no era la intención de la marcha y pidieron que los agresores se retiraran.

Sin embargo, ante las agresiones de los encapuchados, los manifestantes principales se replegaron hacia la parte de la Catedral Metropolitana y luego se retiraron al continuar las agresiones de los embozados.

El Sistema de Transporte Colectivo Metro anunció el cierre de las estaciones Zócalo y Allende de la Línea 2, "por seguridad de los usuarios", ante la presencia de manifestantes en el exterior. Poco después también fue cerrada en la estación Bellas Artes de las líneas 2 y 8.

Los embozados continuaron con el lanzamiento de objetos a los policías e inmuebles, como un edificio que alberga oficinas de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.

Policías de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal empezaron a ganar terreno y a replegar a los vándalos fuera del circuito de la Plaza de la Constitución, cerca de una hora después, y varios agresores fueron detenidos.

No obstante, a su paso, los embozados hicieron destrozos diversos, como en jardineras, para tener piedras que arrojaron a los uniformados.

Primer reporte del GDF

En un primer reporte sobre las movilizaciones, la secretaria de Gobierno del Distrito Federal, Patricia Mercado, informó que participaron de 15 mil a 20 mil personas, de manera pacífica en el trayecto de la Plaza de las Tres Culturas al Zócalo.

En entrevista para MILENIO Televisión dijo que, sin embargo, ya en la Plaza de la Constitución, cuando los convocantes guardaban un minuto de silencio en memoria de los estudiantes asesinados el 2 de octubre de 1968, los jóvenes embozados empezaron sus ataques a Palacio Nacional.

Refirió que por esa razón salieron policías federales del interior de ese inmueble para protegerlo.

A esa acción se sumaron policías capitalinos, ya que "las fuerzas de seguridad tienen la obligación" de dar protección ante la posibilidad de destrozos en esos edificios y a los propios manifestantes, entre los que había familias.

La funcionaria dijo que se esperaban los últimos reportes de las diferentes dependencias y servicios para tener el saldo de la jornada, que esta vez no fue blanco.

Explicó también que la mayor parte de la segunda marcha, la provenitente del Casco de Santo Tomás, no llegó al Zócalo y algunos de los participantes se dirigieron a la Plaza de las Tres Culturas, en Tlatelolco.