Con malabares exigen vetar la ley de circos

Payasos, magos y trapecistas piden apoyo para seguir usando animales, pues "son el alma del espectáculo".
Entre colores y música, marcharon de Insurgentes al Zócalo.
Entre colores y música, marcharon de Insurgentes al Zócalo. (Octavio Hoyos)

Ciudad de México

Poco después de las 9 de la mañana, la avenida Insurgentes se vistió de colores...

Ochocientos artistas, entre payasos, magos, domadoras y trapecistas del Distrito Federal, Estado de México e Hidalgo, se reunieron en la sede de uno de los circos con más tradición del país, el de los Hermanos Fuentes Gasca...

El objetivo era marchar hacia el Zócalo para demandar a Miguel Ángel Mancera que vete la ley que prohibe el uso de animales en el espectáculo circense... A las 10 de la mañana, los hombres y mujeres que entretienen a miles de niños y adultos iniciaron su andar.

Policías de la Secretaría de Seguridad hicieron los cortes viales correspondientes en Insurgentes y Buenavista; el contingente tomaría Guerrero y después avenida Juárez, y de ahí hacia el Zócalo.

Las tamboras que acompañaban a los payasos amenizaban el recorrido; bailes divertidos y sin sentido exhortaban a los peatones y automovilistas a apoyarlos.

Los acróbatas que vuelan por los aires apoyados por brincolines dibujaban siluetas que se perdían en una mañana nublada que amenazaba con la lluvia, una lluvia que jamás llegó.

Los trajes entallados y diminutos de las animadoras y trapecistas llamaban la atención de peatones, uniformados y reporteros.

Sonrisas lindas, cuerpos coquetos y bien formados por el ejercicio cotidiano hacían de esta marcha algo único, algo que no se ve todos los días y mucho menos en las marchas que desquician la capital.

En el cruce con Paseo de la Reforma el contingente se detuvo unos minutos para mostrar de lo que son capaces; payasos y acróbatas deleitaron con una breve función a los que por allí circulaban.

A paso lento, pero con mucho ritmo, avanzaron sobre Juarez, donde cientos de trabajadores de la Secretaría de Relaciones Exteriores despachan.

Ayer su jueves fue diferente, hubo espectáculo. La marcha siguió su paso, convocando el apoyo de los capitalinos para que los animales sigan formando parte del circo, para que sigan siendo el alma de este espectáculo que desde hace cientos de años entretiene a ricos y pobres... y que el show pueda continuar.

En el Zócalo dieron dos vueltas a la plancha y entregaron en las oficinas de Mancera su pliego petitorio; hoy serán recibidos por el secretario de Gobierno, Héctor Serrano.

La iniciativa, promovida por el Partido Verde, se votará hoy en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. La Asociación Mexicana de Empresarios de Circo argumenta que esta modificación a la ley es inconstitucional y arbitraria, porque excede las facultades de la Cámara local.

La asociación asegura que contraviene las leyes emitidas por el Congreso, que permiten y regulan la participación y uso de los animales en el circo. Asimismo, anulan las facultades de regulación e inspección que el gobierno federal lleva a cabo.

Dicen los cirqueros que las modificaciones violan sus derechos a tener como propiedad determinados bienes y el uso que hacen de ellos, además de que los discrimina, pues no limita a las corridas de toros.

En el DF hay tres circos con poco más de 500 animales en sus espectáculos: el Atayde, el de los Hermanos Vázquez y el Fuentes Gasca. A escala nacional, el censo de la asociación tiene un registro de más de 200 circos con 3 mil animales.