Mayor vigilancia al transporte público: Ballesteros

La diputa local panista, impulsora de la Ley de Movilidad, dijo que se busca también mayor seguridad vial, ya que cada año ocurren mil 32 muertes por atropellamiento en la Ciudad de México.
Laura Ballesteros indicó que se tienen 180 días para crear los reglamentos
Laura Ballesteros indicó que se tienen 180 días para crear los reglamentos (Alejandro Domínguez)

Ciudad de México

Con la Ley de Movilidad del Distrito Federal, que prevé un nuevo modelo del servicio de transporte público, también se generará un órgano desconcentrado que tendrá a su cargo la vigilancia y, en su caso, la imposición de sanciones, aseguró la diputada local panista Laura Ballesteros, impulsora de dicha ley.

La también vicecoordinadora de la bancada del PAN en la Asamblea Legislativa, dijo que con esa ley se tienen 180 días para contar con nuevos reglamentos, entre ellos el que será de Tránsito y de Seguridad Vial, para dejar atrás la cifra de mil 32 muertes por atropellamiento al año, por carecerse de infraestructura peatonal en 70 por ciento de los casos.

Ballesteros planteó en En 15, con Carlos Puig, que ahora el gobierno de la Ciudad de México tiene la obligación de invertir en transporte público seguro, en infraestructura peatonal y, lo más importante, en otras opciones de movilidad más allá del automóvil, además de considerar la movilidad con una visión estratégica.

En el programa transmitido en MILENIO Televisión, la legisladora local aseguró también que con la Ley de Movilidad hará que el servicio de transporte público esté interconectado y sea intermodal.

Dijo que se discute “que la movilidad sea estratégica para la ciudad; la segunda cosa que vamos a hacer es que se tenga que vigilar (el transporte público concesionado) y que las sanciones se vayan a endurecer”, para quien no acate las disposiciones.

Laura Ballesteros recordó que con esta nueva normatividad, la pirámide jerárquica tiene al peatón como prioridad, seguido del ciclista, el usuario de transporte público, y al final el automóvil, por lo cual ahora la obra pública y el presupuesto tienen que basarse en ello.

Citó como ejemplos Nueva York y Washington, en Estados Unidos, así como Medellín y Bogotá, en Colombia, ciudades donde se puede caminar y tener un transporte público intermodal que llega incluso a los exteriores, a las zonas metropolitanas, mientras que la Ciudad de México, ya sea Metrobús, microbús o bicicleta “se te acaba a la mitad del camino y no tienes cómo llegar”.

Dijo que se puede tener una ciudad distinta en materia de transporte y vialidad, pero para ello se requieren compromiso y dinero, que se esperan tanto del gobierno federal como de los gobiernos metropolitanos.

La diputada panista refirió que 60 por ciento de los traslados en esta ciudad se hacen en microbús, y con la Ley de Movilidad se pone fin a esta figura de hombre-camión, para enfocarse en el modelo del servicio.

El Metrobús puede tener muchas críticas, pero funciona como modelo de servicio, reconoció, porque “tienes choferes capacitados, vigilados, y lo más importante, tienes transparencia en las empresas que están ejerciendo el servicio, porque tienen la obligación de entregar una vez al año sus balances financieros”, lo cual no ocurre con los microbuses.