Transformará la vida citadina nueva Ley de Movilidad

Ahora el peatón es prioridad en toda política pública del Distrito Federal; la red de transporte público operará las 24 horas, y las concesiones van a empresas.
Con la nueva Ley de Movilidad del DF, la prioridad la tendrá el peatón, especialmente la gente que tiene algún problema para moverse.
Con la nueva Ley de Movilidad del DF, la prioridad la tendrá el peatón, especialmente la gente que tiene algún problema para moverse. (Cuartoscuro-Archivo)

Ciudad de México

Después de pasar 358 días y dos legislaturas congelada, la Ley de Movilidad para el Distrito Federal fue aprobada por unanimidad este 30 abril.

Con ella se modifica el paradigma del transporte en la ciudad, la pirámide de jerarquía y reconoce a la movilidad como un derecho de los capitalinos. Pero, ¿en qué consisten los cambios?

1. La Secretaría de Transportes y Vialidad cambiará su nombre a Secretaría de Movilidad, como parte del cambio cultural y administrativo que reconoce a la movilidad como un derecho.

    "Se trata de cómo se desea modificar el enfoque con qué entendemos nuestro derecho a un transitar por la ciudad", asegura la diputada panista Laura Ballesteros, una de las principales impulsoras de la ley.

    2. Reconocer al peatón como prioridad de todas las políticas públicas. Esto significa un cambio en el gasto público, ya que los proyectos que se aprobarán para las obras de infraestructura urbana deberán atender a los principios de accesibilidad universal.

    Obras de infraestructura urbana deberán atender los principios de accesibilidad universal.


    Es decir, banquetas adecuadas, rampas, cruceros seguros, pero también deberán responder al principio de calle completa, donde se tienen que considerar los espacios peatonales, ciclovías, carriles para transporte público y uno para los automóviles.

    "Se trata de que en lugar de gastar 20 mil millones de pesos en construir un segundo piso que beneficia a 0.4 por ciento de la población, se inviertan, por ley, en transporte público y calles caminables que benefician a 80 y 100 por ciento de la población, respectivamente", afirma la diputada local.

    3. Desaparecen las concesiones de transporte público para personas físicas y los obliga a convertirse en personas morales, es decir, los microbuseros tendrán que ser una empresa regulada, ordenada y que entregue recursos y rinda informes de sus ganancias.

    "Solo este cambio vale la ley entera, es lo que la gente necesita para tener un buen transporte público, era una opacidad de un servicio millonario y que no daba un peso al GDF. Es dinero de la ciudad, deben entender que les estaban concesionado un bien público, pero eso no lo hace ni su negocio ni su dinero", dice Ballesteros.

    La ley considera un periodo de transición para que se dé el cambio del esquema hombre-camión a la empresa y para ello se contará con un fideicomiso para la renovación del parque vehicular, es decir, se contará con fondos para ejecutar la transición.

    Además se dará capacitación a los choferes para que puedan hacer la transformación hacia una empresa con la asesoría legal necesaria. Este fondo de movilidad saldrá de la recaudación de la tenencia.


    4. Creación de un órgano regulador que se va a encargar de organizar y planear las rutas de transporte público, así como regular la recaudación. Este punto podría ser impugnado por los transportistas, en caso de que las atribuciones de fiscalización se sobrepongan con las que ya realiza la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, aseguró para Milenio Digital, Alejandro Luna, líder del Grupo de Movilidad de Vanguardia.

    "Estamos muy contentos con la ley, la evolución de la ciudad requiere este cambio, reconocer la movilidad como derecho humano requiere un instrumento jurídico, solo queremos saber qué tipo de facultades se le otorgó al órgano regulador", afirma Luna.

    5. Cambio en la pirámide de jerarquía: la prioridad la tiene el peatón, especialmente la gente que tiene algún problema para moverse como la gente de la tercera edad, las embarazadas o los que tienen que utilizar muletas y sillas de ruedas.

    Después del peatón, el orden de preferencia lo tendrá el ciclista.


    Le sigue en orden de preferencia el ciclista, después el transporte público masivo, transporte de carga y, finalmente, los vehículos particulares. Al ofrecer mejores opciones de transporte, se espera desincentivar el uso del automóvil.

    Este punto va de la mano con la creación de un Plan Integral de Movilidad y un Plan de Seguridad Vial.

    6. Más ciclovías y biciestacionamientos. La ciudad cuenta actualmente con 32 kilómetros de ciclovías, pero para poder dar una cobertura adecuada a toda la ciudad se requieren al menos 375 kilómetros de infraestructura para ciclistas.

    Esa obra será contemplada a partir de ahora en todos los proyectos de obra pública que se realicen en la ciudad.

    Se creará una Red Integral de Estacionamiento Seguros y la posibilidad de realizar viajes intermodales, es decir, que la bici pueda viajar en Metro o Metrobús.


    7. Se crea un Consejo Ciudadano de Movilidad y un Consejo Asesor que tendrá un representante por cada medio de transporte y por cada una de sus modalidades, es decir, habrá un representante para los ciclistas, uno para peatones, uno para el Metro, uno para los microbuses, etc.

    "Es lo más bello de esta nueva ley, ahora sí podemos dialogar y buscar soluciones integrales al problema del transporte", asegura  Alejandro Luna.

    8. Realizar un examen para obtener una licencia de manejo. Tiene como objetivo que las personas cuenten con los conocimientos y destrezas antes de circular por la ciudad detrás de un volante. Además, los motociclistas deberán tener alguna seña particular en su licencia.

    9. La red de transporte público operará las 24 horas.