Difunden poesía de Alfonsina Storni en el metro

Como parte del programa 'Un Metro de lectura', en las estaciones se reparte el texto "Sábado" de la autora iberoamericana.
Cada mes se entrega un folleto diferente en las estaciones del Metro
Cada mes se entrega un folleto diferente en las estaciones del Metro (Especial)

Ciudad de México

El poema "Sábado" de la escritora y poeta argentina Alfonsina Storni, perteneciente al modernismo y caracterizada por poseer una prosa feminista, ha sido distribuido en el transcurso del mes de julio en diferentes estaciones del Metro de la Ciudad de México.

Los pasajeros además de disfrutar durante su viaje del texto de Alfonsina Storni también pueden ver las ilustraciones de Elena Odriozola, a quien el Ministerio de Cultura de España le concedió el Segundo Premio a las Mejores ilustraciones de libros infantiles y juveniles en 2005.

La campaña 'Un Metro de cultura' del Sistema de Transporte Colectivo Metro iniciada en marzo tiene como fin promover la lectura entre los usuarios de las diferentes líneas con la distribución gratuita de cuadernillos que contienen textos de autores iberoamericanos así como imágenes de reconocidos ilustradores.

En los meses pasados los pasajeros han podido disfrutar de textos como 'El ciempiés y la araña', de Juan Gelman, con ilustraciones de Eleonora Arroyo, y "El espejo de los ecos" de José Emilio Pacheco con ilustraciones de Jesús Cisneros.

Los cuadernillos son repartidos en las estaciones Zapata, Guerrero, Centro Médico Mixcoac y Chabacano en un horario de 10 a 12 horas.

Sábado

Me levanté temprano y anduve descalza
Por los corredores: bajé a los jardines
Y besé las plantas
Absorbí los vahos limpios de la tierra,
Tirada en la grama;
Me bañé en la fuente que verdes achiras
Circundan. Más tarde, mojados de agua
Peiné mis cabellos. Perfumé las manos
Con zumo oloroso de diamelas. Garzas
Quisquillosas, finas,
De mi falda hurtaron doradas migajas.
Luego puse traje de clarín más leve
Que la misma gasa.
De un salto ligero llevé hasta el vestíbulo
Mi sillón de paja.
Fijos en la verja mis ojos quedaron,
Fijos en la verja.
El reloj me dijo: diez de la mañana.
Adentro un sonido de loza y cristales:
Comedor en sombra; manos que aprestaban
Manteles.
Afuera, sol como no he visto
Sobre el mármol blanco de la escalinata.
Fijos en la verja siguieron mis ojos,
Fijos. Te esperaba.