Informe ante amigos, pero sin Marcelo...

En la ceremonia estuvieron Osorio, Encinas, Cárdenas y todo fue júbilo .
El jefe de Gobierno, a su salida del recinto capitalino.
El jefe de Gobierno, a su salida del recinto capitalino. (Javier García)

México

En las calles, alrededor de la Asamblea Legislativa del DF, integrantes de tribus lanzan vivas, aplausos y leves chiflidos. Nada parecido a escenarios anteriores. Todo está controlado. Todo es civilidad. Más aun cuando, ya adentro, Miguel Ángel Mancera, acompañado de su tocayo Osorio Chong, de quien reconoce apoyo, menciona los nombres de 14 gobernadores, "mis amigos", entre otros presentes.

Y de entrada advierte que en el caso de la Línea 12 del Metro, que pronto se reabrirá, la ley se aplicará en el estricto marco del derecho, y anuncia que trabajadores por honorarios y eventuales tendrán derechos. Los aplausos bajan y suben. Todo es entre amigos, o al menos eso parece cuando se observa al magistrado Édgar Elías Azar, quien cada rato se aproxima a cuchichearle algo a Osorio Chong.

Los Chuchos, Ortega y Zambrano, sonríen, junto a Carlos Navarrete, mientras se unen a los aplausos. Más tarde, ya al final, pasará cerca de ellos, abriéndose paso en el tumulto, un discreto Salomón Chertorivski, quien buscará ansioso el saludo del tercero, candidato a dirigir esa izquierda a la que el jefe de Gobierno reconoce.

Y más aplausos.

"Mandar es obedecer el mandato popular", dice Mancera al comienzo, como preámbulo. "Éste ha sido un año de decisiones trascendentales para nuestra capital, algunas difíciles, pero también impostergables".

Está consciente, añadirá, "que muchas de esas decisiones también han sido políticamente costosas", y enseguida reconocería: "Así fue nuestra obligación de colaborar en el esfuerzo de la Megalópolis para ampliar el programa Hoy no Circula, o bien, el cierre parcial de la Línea 12 del Metro".

Era el preludio, a propósito, de que abordaba un tema peliagudo, el más reciente, y era el momento para sacarlo a relucir.

"Respecto a la Línea 12, he dado la instrucción para trabajar con el máximo esfuerzo para su pronta, pero ante todo, segura operación; así como para aplicar la ley a quienes corresponda en el estricto marco del estado de derecho".

Están los gobernadores de Chiapas, Estado de México, Quintana Roo, Tlaxcala, Zacatecas, Tamaulipas, Puebla, Sonora, Durango, entre otros, y representantes partidistas locales, como el del PRI, Mauricio López, y del PAN, Mauricio Tabe, y del PRD, Raúl Flores, entre otros invitados especiales.

Y también están ahí, como Mancera menciona, dos ex jefes de Gobierno del DF, Alejandro Encinas y Cuauhtémoc Cárdenas; y por segunda vez faltaba un tercero, Marcelo Ebrard, quien hace días había retado a un debate político a su antecesor, ahora en el centro del atril, cobijado por unanimidad.

Y ahí están los presidentes de las mesas directivas del Senado y la Cámara de Diputados, Miguel Barbosa y Silvano Aureoles, quienes lo saludan mientras el jefe de Gobierno desciende, junto a Osorio, y saluda, platica, abraza, palmea, besa, sonríe.

—Mucha civilidad —se le comenta, ya en la calle, a Zambrano, quien de pasada había conversado con Osorio Chong.

—El carácter de ser oposición —responde— no implica que no estemos de acuerdo. Es el ambiente que nosotros mismos hemos construido.

Por primera vez estaban ahí, con reverencias al compareciente, integrantes del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno del DF.