“La pipa se estaba echando para atrás cuando me fui”

Para César el día de felicidad por el nacimiento de su hijo se convirtió en un martirio y un calvario: su esposa e hijo estaban en el hospital de Cuajimalpa que se derrumbó por una explosión.

Ciudad de México

"La pipa se estaba echando para atrás cuando me fui" del hospital, dijo César Solís, esposo de Janet Guadalupe Mancilla, de 21 años, quien anoche dio a luz a un bebé.

Despúés de las 7 de la mañana, la pipa de gas a la que se refiere César explotó en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, dejó 66 personas lesionadas y dos muertos, informó el Gobierno del Distrito Federal.

Para César el día de felicidad por el nacimiento de su hijo se convirtió en un martirio y un calvario.

Anoche, como a las 23:00 horas, Janet dio a luz a su bebé. César se quedó con ella hasta las 6:30 horas, cuando las enfermeras le dijeron que podía irse a su casa a desayunar y por ropa para el bebé.

El joven padre salió caminando del Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa y vio que había una pipa que iba a dar servicio al lugar.

Una hora después de que salió del hospital, éste se colapsó. Él se enteró por las noticias.

Regresó al lugar donde había dejado a su esposa y bebé, pero los policías no lo dejaron pasar. Su bebé, que a las 7:30 horas tenía más de ocho horas de nacido, estaba ahí cuando explotó la pipa.

César se puso a buscar en los hospitales cercanos. Encontró a su esposa y al pequeño en el Hospital Enrique Cabrera. Al llegar al lugar preguntó por sus familiares. Los médicos le dijeron que estaban bien; no podía pasar a verlos, pero ellos le avisarían cuando fuera conveniente.