Admiro las ganas de vivir de mi hijo: madre de 'bebé guerrero'

Sonia García dijo que su hijo se ganó a pulso el apodo de "bebé guerrero", luego de que sufrió quemaduras por la explosión en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa.
Alrededor de las 13:30 horas, el pequeño llamado José, apenas con tres meses de edad y acompañado de su madre, fue recibido en el AICM.
El pequeño José Ángel García sufrió quemaduras en el 30 por ciento de su cuerpo. (Tomada de @DIFCDMX)

Ciudad de México

Nacer a las 28 semanas de gestación y ser uno de los heridos por la explosión ocurrida en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa, no fueron obstáculos suficientes para vencer al "bebé guerrero".

José Ángel García mostró en dos ocasiones sus ganas de vivir, aseguró Sonia García, madre del niño de tres meses de edad.

"José Ángel nació prematuro, lo que le pasó en el hospital, las quemaduras que sufrió; es de admirarse las ganas de vivir que tiene mi bebé", dijo la madre en entrevista telefónica.

Pero la travesía de José Ángel aún no ha terminado, el pequeño tiene que recuperarse por completo de las quemaduras que le dejó el accidente en 30 por ciento de su cuerpo.

Será el próximo 15 de mayo cuando el pequeño sea revisado nuevamente por los médicos de la Fundación Michou y Mao y se determine si es necesaria alguna cirugía u otro tipo de tratamiento.

Sonia, quien a principio se mostró renuente a recordar lo que vivió la mañana de la explosión, prefiere dejar en el pasado el incidente.

"No voy a comentarle lo que pasó a José Ángel. Tal vez le diría que fuimos a Galveston, pero no por qué. Voy a darle la vuelta a la página. Gracias a Dios se la puedo dar", dijo la madre.

Sonia recordó que la mañana del 29 de enero, fecha en la que se registró la explosión, se encontraba en su casa y fue su hermana la que le informó de la explosión en el hospital de Cuajimalpa, lugar en el que estaba internado José Ángel a causa de un problema respiratorio.

"Mi hermana fue a la tienda y ahí estaban comentado sobre la explosión del hospital. Ella fue la que me avisó. De inmediato me fui al hospital y me encontré con todo cercado, había policías por todos lados y les expliqué que ahí estaba internado mi bebé. Me dejaron pasar, pero yo no supe nada de mi bebé hasta las 2 de la tarde, cuando fui al ABC".

Tras las horas de terror que vivió al no saber nada sobre el paradero de su hijo, Sonia tuvo que esperar los resultados de las pruebas de ADN para demostrar que era madre de José Ángel.

"Fue una experiencia muy fea, pero afortunadamente hubo gente que me ayudó. Esa misma noche (la del jueves 29 de enero) personal de la Fundación Michou y Mau fue a visitar a José Ángel y me dijeron que tenían que trasladarlo a Galveston, Texas, ya que ahí lo iban a atender mejor".

El mes que estuvo José Ángel en el hospital Shriners recuperándose de las quemaduras, fue duro para Sonia porque "ver entrar y salir a los doctores sin que le dieran el parte médico aumentaba la angustia", pero "nunca perdí la fe, porque sabía lo fuerte que es mi bebé".

Sonia, quien también es madre de Santiago de seis años y Danna de tres, dijo que fue maravilloso ver a sus tres hijos juntos y sanos después de la tragedia.

"Cuando regresamos de Galveston y ellos se reunieron estaban muy contentos. Besaban a José Ángel, lo abrazaban".

Dijo que después de esta tragedia seguirá luchando por sacar adelante a su familia y seguir el ejemplo de José Ángel.

Atención oportuna de José Ángel permitió salvarle la vida

Virginia Sendel, presidenta de la fundación Michou y Mau, dijo que la fuerza de José Ángel y la buena atención que recibió en primera instancia en el hospital ABC, permitió que el menor pudiera salvarse.

"La primera atención que se le da a un niño quemado determina si va a vivir o no y en este caso los médicos del ABC que lo atendieron lo hicieron muy bien", comentó en entrevista telefónica.

En opinión de Sendel será fácil que José Ángel tenga una vida normal tras el accidente ya que las quemaduras que sufrió no fueron en la cara sino en el cuerpo, lo que evitará que la gente lo rechace.

"José Ángel no está quemado de la cara eso le puede ayudar a que no tenga trauma. Sus quemaduras fuertes fueron en el pecho, no creo que tenga problemas", dijo.

Detalló que durante el mes que José Ángel estuvo en Estados Unidos, su mamá recibió ayuda psicológica para superar lo vivido.

"En este caso en particular el dolor y el trauma fue para la mamá, al pequeño no lo podemos ayudar psicológicamente porque no entiende, pero si la mamá necesita más ayuda se la vamos a brindar", comentó.

La explosión en el Hospital Materno Infantil dejó como saldo cinco personas fallecidas, dos enfermeras, dos recién nacidos y un camillero, y 73 lesionados.