Se enfrentan grupos de estudiantes y 'okupas' en la Facultad de Filosofía

El saldo fue de seis heridos, destrucción de infraestructura universitaria y la retención por más de cuatro horas de uno de los encapuchados. Las hostilidades se iniciaron a las 4:30 de la mañana.

Ciudad de México

Con varillas, cascos de cerveza, botellas de alcohol, palos con clavos, cohetones, mazos y extinguidores se enfrentaron en dos ocasiones, en menos de 10 horas, grupos de colectivos que se disputan el auditorio “Justo Sierra”, mejor conocido como "Che Guevara", ubicado a un costado de la Facultad de Filosofía y Letras.

El saldo fue de seis heridos, destrucción de infraestructura universitaria, así como la retención por más de 4 horas de uno de los encapuchados llamado David  Moreno Palacios, estudiante de la Escuela Normal Rural de Tenería, Veracruz, quien finalmente fue entregado a autoridades de Atención a la Comunidad y Protección Civil de la UNAM.

El primer conato de violencia se registró alrededor de las 4.30 de la madrugada, cuando seis integrantes de los denominados “anarquistas” u “okupas”, que custodiaban el auditorio, “fueron sorprendidos” por más de 40 encapuchados, ataviados de negro, entre los que se encontraba David  Moreno Palacios.

Se trata de un sector que tuvo el control del auditorio desde el término de la huelga estudiantil 1999-2000 y lo perdió el 19 de diciembre de 2013.

Luis, uno de los afectados, de la Facultad de Psicología, comentó que durante la madrugada los seis jóvenes que resguardaban el auditorio fueron sometidos e incluso “torturados” durante horas por los encapuchados. “Nos amarraron de manos, nos dieron choques eléctricos con taser, patadas, sin que auxilio de seguridad universitaria interviniera.

“Nunca se identificaron. Llegaron golpeando las puertas con mazos y con sopletes, con una pistola de diábolos que dispararon contra uno de nuestros compañeros en el pecho”, explicó Luis, quien llegó junto con el resto de lesionados, entre ellos una mujer, al auditorio “Justo Sierra”, a las 13.30 de la tarde para denunciar ante la comunidad dicho ataque.

Ellos mismos se identificaron como anarquistas, colectivos del EZLN y comunistas, parte de quienes participaron en la toma de la Torre de Rectoría.

A esa hora, una vez que sacaron a los seis jóvenes, el grupo de encapuchados –entre los que se encontraba Moreno Palacios- presentaba a los medios de comunicación y la comunidad universitaria todo lo que “encontraron” dentro del auditorio: aceite y balas para fabricar bombas molotov, carrujos de mariguana, pipetas de laboratorio que atribuyeron para elaboración de droga, chacos, una cantidad considerable de botellas de cerveza, entre otros.

Encima de lo decomisado desplegaron una manta: “Esto es por lo que decidimos entrar al auditorio ‘Che Guevara’. No más narcomenudeo. Respeto a los espacios universitarios críticos y de lucha”.

Y acusaron a los “anarquistas” de haber desalojado de forma violenta, desde el pasado 19 de diciembre, con armas y capuchas de por medio a sus compañeros “verdaderos universitarios”, como quedó asentado en la denuncia previa ante la PGR/DF/SZS-II/3550/2013.

Según Germán, quien se dijo estudiante de Contaduría y se presentó encapuchado "por miedo a represalias", el auditorio, desde que se tomó hace 14 años, ha sido manejado por seudoestudiantes y gente dedicada a la venta de droga. “Nos recibieron con gases, tiraron aceite e intentaron quemar el auditorio, por eso los sometimos”.

Discuten sobre el control del auditorio

No hubo espacio para el diálogo. Los estudiantes, simpatizantes con el grupo de "anarquistas", los seis lesionados y otros integrantes de colectivos, primero recriminaron su actuación durante la madrugada, acusándolos de terroristas y de porros, y luego pasaron a recuperar ese espacio perdido con todas las evidencias presentadas.

Usaron las botellas de cerveza y los utensilios de vidrios, una mesa fue desarmada y utilizada como dique para abrir las puertas de acceso.

Los encapuchados intentaron repeler la agresión usando extintores, tronando cohetones, pero al final, con las mismas botellas que les lanzaban directamente a la cara y cuerpo, y una larga varilla contra quienes trataban de impedir que ingresaran al auditorio, fueron arrinconados.

Todos huyeron por la llamada galería autónoma, uno de los accesos principales, con excepción de David  Moreno Palacios, quien fue sometido, golpeado, llevado al auditorio donde fue interrogado sobre quiénes estaban detrás de la toma de la madrugada y solo señaló que fue contratado por grupos diversos; “ellos nos trajeron de comisión a hacer guardia al ‘Che”. Estuvo por más de 4 horas sentado junto con el resto de la comunidad, la cual, en asamblea, determinó entregarlo a las autoridades y que el auditorio se defendería y no se entregaría ni a la facultad ni a Rectoría.

En ese lapso se abrió un nuevo frente. Estudiantes de la FFyL efectuaron una asamblea paralela en el estacionamiento y determinaron que no iban a apoyar a los "anarquistas" golpeados durante la madrugada ni ninguna de sus acciones, porque “forman parte de grupos porriles” y exigieron a la Rectoría rescatar ese espacio que sirve para intereses ajenos. “No vamos a legitimizarlos”, gritaban.

Pero la respuesta de quienes tomaron el auditorio a las 2:00 de la tarde es que no iban a cederlo a la UNAM y, por el contrario, criticaron que se hayan permitido dichas agresiones. Hicieron una protesta frente a Rectoría pasadas las 7:00 de la tarde y acordaron seguir en asamblea.

Por la mañana, un grupo que se identificó como "okupas anarquistas", quienes llevaban más de 14 años en el auditorio, denunciaron la agresión y aseguraron que los encapuchados son integrantes de la Coordinadora del Auditorio Che Guevara, gente afín al Comité Cerezo, al FNLS y a la Brigada Multidisciplinaria.

A través de redes sociales comenzaron a circular fotos de las personas que presuntamente resultaron heridas durante el enfrentamiento de esta madrugada.