Endurecen en CdMx las normas de construcción

Las 10 reglas técnicas complementarias para edificar hicieron más estrictos los requisitos para la seguridad de la ciudadanía.
Las autoridades capitalinas buscan que los inmuebles no tengan plantas bajas débiles.
Las autoridades capitalinas buscan que los inmuebles no tengan plantas bajas débiles. (Araceli López)

Ciudad de México

Las diez normas técnicas complementarias del Reglamento de Construcciones de Ciudad de México endurecieron las reglas de edificación para evitar corrupción de las inmobiliarias y funcionarios públicos.

En entrevista con MILENIO, el integrante del Comité Asesor de Seguridad Estructural de la capital, Sergio Alcocer, dijo que ya existían ocho normas las cuales se actualizaron y fueron creadas dos más relacionadas con la revisión de seguridad estructural de las edificaciones y la rehabilitación de los inmuebles.

Éstas entraron en vigor un día después de su publicación en la Gaceta Oficial el pasado 15 de diciembre, y en general se dan a conocer los requisitos mínimos para que las partes que intervienen en una construcción sepan cuál es su rol, en términos, de sus responsabilidad, así como especificaciones y requerimientos para que sea segura la infraestructura de un inmueble.

Alcocer dijo que las actualizaciones incluyen los resultados de investigaciones desarrolladas en México y en otros países que tienen problemas parecidos a los de Ciudad de México, principalmente en materia sismológica, como Estados Unidos, Japón, Nueva Zelanda y Chile, entre otros.

Señaló que revisaron lecciones aprendidas de los sismos y otros reglamentos, como el Instituto Americano del Concreto, que se actualiza cada tres o cuatro años para ver qué debemos hacer. 

 “Tenemos un marco normativo de punta y actualizado que establece condiciones de diseño más estrictas que las que teníamos, porque hay que diseñar para fuerzas más altas y evitar desplazamientos grandes en las estructuras, con un uso de materiales cada vez más competentes donde se deben revisar los proyectos y las estructuras, todas estas interrelacionadas”, expresó.

Alcocer explicó que el proceso de actualización de las ocho normas existentes comenzó en 2010, por lo que antes del sismo del pasado 19 de septiembre se encontraban listas en 95 por ciento y tras este suceso sísmico se tuvieron que modificar requisitos, “para hacerlas más estrictas o más explícitas”.

Detalló que un claro ejemplo de las restricciones es en relación con las estructuras de concreto que se utilizarán para rehabilitar y edificar nuevos inmuebles, para evitar que éstos tengan plantas bajas débiles; es decir, que las columnas no soporten directamente las losas planas. “Estas actualizaciones hacen imposible el uso de este sistema si no se colocan muros de concreto u elementos metálicos para controlar los movimientos”.

Asimismo, endurecen las consideraciones de torsión, la colocación de estribos en columnas y castillos, soldaduras y espesores en placas de estructuras metálicas.

“En el sismo del pasado 19 de septiembre tuvimos daños, principalmente, en edificios en esquina, de planta débil —que solo tienen columnas en la parte baja porque se utiliza como estacionamiento o para albergar comercios—, edificios que tenían losas planas —estructuras donde las columnas soportan directamente las losas y no hay vigas—, y los que fueron construidos antes de 1985”, señaló.

Otro requisito con el que deberán contar las edificaciones rehabilitadas y nuevas es la constancia de verificación del proyecto. “El diseño de infraestructura debe ser revisado por un Corresponsable de Seguridad Estructural, de modo que al terminar el modelo, tanto el diseñador como el corresponsable estén ciertos de que se cumplen con los requisitos de construcción”.

Alcocer aseguró que el objetivo es que se cumpla desde un inicio con los estándares de calidad de los materiales.

Advirtió que en un futuro la discusión de las normas será centrarse en equilibrar las responsabilidades penales y de construcción entre un Director Responsable de Obra y las empresas inmobiliarias.

Agregó que los habitantes deben preocuparse más allá del diseño arquitectónico de un inmueble, ya que es de vital importancia conocer quiénes son el diseñador estructural y el constructor, “se debe entregar a los inquilinos los planos o por lo menos una copia de la constancia que expidan las autoridades de que fue adecuadamente organizado, y a eso debemos caminar como sociedad”.