En duda, materiales mexicanos de la L12

Las otras partes de las vías, como rieles y grapas, no fueron enviadas para su estudio; en dos semanas, los resultados de los componentes nacionales.
En los durmientes hay defectos de moldeado, rupturas y fisuras longitudinales y transversales.
En los durmientes hay defectos de moldeado, rupturas y fisuras longitudinales y transversales. (Octavio Hoyos)

México

Dos de los principales componentes que son ciento por ciento mexicanos y fueron utilizados para la construcción de la Línea 12 del Metro, balasto y durmientes son los únicos que están siendo analizados para definir sus fallas y calidad en los laboratorios de las empresas francesas TSO y Systra.

Las otras partes del sistema de vías como rieles y grapas no fueron enviadas al laboratorio.

El secretario de Obras y Servicios del Gobierno del Distrito Federal, Alfredo Hernández, informó que los auditores se llevaron a su laboratorio 120 kilos de balasto.

También están en análisis tres durmientes con fracturas y tres nuevos, para determinar si cuentan con la calidad o si fueron parte de las causas que provocaron las fallas.

Los resultados de laboratorio de esos elementos mexicanos se tendrán en dos semanas.

De acuerdo con el diagnóstico preliminar que entregaron las empresas francesas, en el balasto se detectó contaminación por arcilla y elementos finos, mientras que en los durmientes hay defectos de moldeado, rupturas y fisuras longitudinales
y transversales.

"Los durmientes rotos ya no son capaces de asegurar su función principal, consistente en mantener la trocha y estabilidad del riel", se lee en el documento.

De marca nacional

La Línea 12 del Metro fue construida con partes francesas, españolas, alemanas, chinas, japonesas, y hubo hechura ciento por ciento mexicana, cuya calidad ahora está en duda, aunque los proveedores defienden su composición.

De acuerdo con un informe del Proyecto Metro sobre el balasto utilizado en la Línea 12, al cual MILENIO tuvo acceso, se utilizaron 146 mil 727.80 metros cúbicos de balasto.

Ese elemento, que sirve para evitar vibraciones y dar soporte a los durmientes, fue traído de tres bancos.

Los bancos de balasto que lo proporcionaron para la Línea 12, fueron Peñasco de la Laguna, en el Estado de México; Triconsa, en Morelos, y Bomintzha, en Hidalgo.

El balasto nacional se hizo de la trituración de rocas extraídas de las canteras de piedras duras como granito, microgranito, diorita, pórfido y cuarcita, entre otros.

De acuerdo con el reporte, "las rocas se extraen de bancos sanos en la cantera, excluyendo todo banco poco consistente y eliminando todas las rocas estériles, costras de cantera, polvaredas, residuos terrosos, arenas y demás materias ajenas".

"El balasto fue sometido a pruebas de laboratorio donde se constató el cumplimiento de los requisitos técnicos de calidad indicados en la especificación técnica correspondiente".

Los durmientes fueron fabricados por dos empresas nacionales, Impulsora Tlaxcaltecas de Industrias SA de CV, de Panzacola, Tlaxcala, y Prefabricados y Transportes SA de CV, del Estado de México.

En los 25.1 kilómetros de la Línea 12 se colocaron 93 mil 10 durmientes.

"Los durmientes colocados son de concreto monobloque con resistencia a la compresión de 490 kilogramos sobre centímetro cúbico, compuestos de acero de refuerzo, de presfuerzo, cemento, arena, grava, agua para mezcla y elementos de fijación para riel", se lee en el estudio.

Recomendaciones

Los durmientes fueron algunos de los elementos que tuvieron recomendaciones por la empresa francesa TSO cuando hizo un diagnóstico para el Sistema de Transporte Colectivo.

Durante un recorrido realizado con autoridades del STC Metro se observó que en algunos puntos había durmientes rotos, con fisuras, que fueron retirados del trazo de la vía.

Los elementos que se colocaron en la Línea 12 fueron seleccionados por el consocio constructor ICA-Carso-Alstom.

Antes de instalar esos elementos, las empresas constructoras de la también llamada Línea Dorada presentaron un expediente con sus características al Proyecto Metro, que se encargó de la coordinación de los trabajos.