Un día sin autos... ni escoltas

Aunque sólo estuvo cerrado el circuito del Zócalo, los funcionarios capitalinos decidieron subirse al transporte público desde sus casas, principalmente para llegar a la reunión de gabinete.

Ciudad de México

Ahora no sólo las marchas, los plantones, bloqueos, ferias, conciertos o eventos de Presidencia obligaron a los automovilistas capitalinos a tomar otras alternativas para no cruzar por el Zócalo, que se estaba cerrado.

Este lunes marcó un antes y un después en la administración de Miguel Ángel Mancera, pues muchos funcionarios, incluido el propio jefe de Gobierno, dejaron atrás sus vehículos -y los de sus escoltas- para subirse al Metro, al microbús, al taxi o a la bicicleta. Todo para conmemorar el Día Sin Automóvil.

El primero en llegar fue el secretario de Gobierno, Héctor Serrano.

En punto de las siete de la mañana, Serrano salió de la estación Zócalo, de la Línea 2 del Metro. Salió de su casa en Taxqueña y tomó el convoy para avanzar a lo largo de 12 estaciones, que recorrió en un lapso de 30 minutos. Solo iba acompañado por una persona de su equipo de Comunicación, su chofer tuvo el día libre.

"Hoy lo que se pretende es desincentivar el uso del vehículo, que se incremente que los peatones puedan apropiarse de este espacio tan emblemático del Centro Histórico y curiosamente no hay eventos programados, sino el evento específico es que este espacio pueda ser para el uso de peatones y ciclistas".

Mientras caminaba hacia la sede del Gobierno del Distrito Federal, ubicada en Plaza de la Constitución #2, el secretario recordó que el ejercicio de dejar el auto en casa es un acción que no sólo reporta beneficios a la salud, sino también en términos ecológicos, pues evita la emisión de contaminantes. "El no uso de los vehículos significa salud y bienestar", aseguró.

Mancera llegó e taxi

El jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, llegó en un taxi que lucía la nueva cromática de la ciudad. Mancera abordó el vehículo blanco y rosa mexicano en su casa en la colonia Nápoles para dirigirse a la sede del GDF. Le tomó 35 minutos llegar.

Mientras caminaba hacia una reunión con el gabinete, dijo que estas acciones buscan concientizar a la población de las afectaciones a la salud que provocan los automóviles.

Al terminar la reunión, el jefe de Gobierno salió con rumbo al Colegio Militar, para asistir a un congreso de historia castrense organizado por la Sedena. Nuevamente el taxi fue el medio preferido del mandatario.

Mancera estuvo aproximadamente una hora en el Antiguo Colegio Militar, al salir se encaminó hacia el Metro Popotla y regresó al Zócalo a través de la Línea 2.

Además de Serrano, que fue el primero en llegar, otros secretarios utilizaron el Metro para llegar a sus reuniones, como el titular de la Secretaría de Seguridad Pública, Jesús Rodríguez Almeida, quien se subió en la estación Polanco para llegar a la reunión de gabinete, por lo que tuvo que trasbordar.

El procurador capitalino, Rodolfo Ríos, salió de su casa en Taxqueña con rumbo al Zócalo en un taxi. Ríos también le dio el día libre a sus guardaespaldas y chofer, pues en el recorrido sobre Tlalpan sólo lo acompañó su secretario particular.

También los jefes delegacionales dejaron sus coches y llegaron el Zócalo en transportes alternativos. Jesús Valencia, titular de Iztapalapa, subió en la estación Atlalilco de la Línea 12, trasbordó en Ermita, tardó unos 25 minutos en llegar al Zócalo.

El delegado de Álvaro Obregón, Leonel Luna, tuvo un viaje un poco más largo, pues abordó el Metro en Observatorio y se dirigió a Pino Suárez, donde trasbordó para finalmente llegar al Zócalo.

Víctor Hugo Romo, delegado de Miguel Hidalgo, también llegó puntual a su cita después de utilizar el Metro, donde aprovechó para tomarse algunas selfies con los pasajeros. Alejandro Fernández, delegado en Cuauhtémoc, tuvo más suerte: solo necesitó utilizar su bici.

No sólo fueron secretarios y delegados, también el presidente de la comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, Manuel Granados, aprovechó que la Línea 2 une el Zócalo con Taxqueña de manera directa. Granados subió en la terminal de la línea y tardó 25 minutos en llegar a su destino en el Centro Histórico.