CRÓNICA | POR ELIA CASTILLO

“Yo no dejo que me dé cruda, mantengo la peda”

Festejos por Navidad

La celebración continuó entre música de mariachi y norteña, en restaurantes donde iban por un "levantamuertos".

Archivo
Archivo (Cortesía)

Ciudad de México

Los festejos por Navidad continuaron en la Ciudad de México entre música de mariachi y grupos norteños, luego de que los capitalinos se reunieran con amigos y familiares en Nochebuena.

Ayer, algunos se quedaron en casa para disfrutar del famoso recalentado, que va de los tradicionales romeritos, pavo, bacalao y lomo a la acostumbrada ensalada de manzana.

Otros prefirieron salir para mitigar la cruda o resaca, con lo que los festejos, más allá de detenerse, continúan. Fueron pocos los comercios disponibles para las personas que buscaban alimentos que las hicieran sentir mejor.

En otros casos, el festejo siguió con el consumo de bebidas alcohólicas. Aquí no hubo distinción, todas las clases sociales salieron por un bajón en la mañana o después del mediodía del 25 de diciembre.

En comercios como La Polar, ubicada en Circuito Interior, desde temprana hora las familias se dieron cita para degustar de la caldosa birria acompañada por un tarro de cerveza; o bien, de la especialidad del lugar: La milagrosa, un bebida que en palabras del barman es levantamuertos y la más pedida.

Mientras unos brindaron en familia, otros con los amigos, y así cumplieron con el "yo no dejo que me dé cruda, mantengo la peda", como decía un comensal de una cantina capitalina, quien se rehusó a dar su nombre por temor a "ser descubierto por su mamá".

En restaurantes más familiares, el panorama no fue diferente, como el caso de la marisquería El Canto de las Sirenas, donde las cervezas pasaban de manera numerosa en las charolas de los meseros, igual que los caldos de camarón, uno de los platillos más solicitados.

Las caras masculinas, en su mayoría, eran las que denotaban somnolencia y malestar, mientras las mujeres controlaban el llanto de los pequeños que externaban el malestar que les provocaba el ruido de los grupos musicales que tocaban en vivo para los desmañanados.

Para los músicos es una buena fecha, pues comentan que "hay dinero". Algunos clientes no escatimaron en pedir las canciones "Sabes una cosa", "La Vikina", "El último trago" y "No volveré", que entre otras fueron las más escuchadas.

Sin duda, los capitalinos saben festejar pese al descenso de la temperatura en el Distrito Federal a causa de los frentes fríos 20 y 21. Por ello, en esta Navidad fueron pocas las familias que se aventuraron a salir de casa.

En tanto, hubo varios establecimientos abiertos, principalmente los de alimentos, que si bien no estaban a su máxima capacidad, tampoco había tranquilidad.

Ayer, uno de los parques públicos más emblemáticos de la ciudad, la Alameda Central, lució prácticamente vacía, solo hubo unas cuantas familias, pues la mayoría se quedó al recalentado en casa.

Las calles también lucieron solitarias, avenidas como Paseo de la Reforma, Balderas, Insurgentes, el Eje 1 Norte Mosqueta, Eje 2 Norte Manuel González, Calzada de Tlalpan y Circuito Interior fueron de las arterías con un flujo fuera de lo común, pues estaban desiertas y fueron contados los peatones que se observaron en las aceras.