Realizan congreso para lograr la 'revolución peatonal'

Enmascarados recorrieron las calles del antiguo barrio de La Merced con motivo del Tercer Congreso Nacional de Peatones, el cual busca rescatar del usuario más vulnerable de la calle: el peatón.
Peátonito, Super-Ando y Dante el Caminante son los enmascarados que defienden los derechos de los peatones.
Peátonito, Super-Ando y Dante el Caminante son los enmascarados que defienden los derechos de los peatones. (Héctor Zamarrón)

Ciudad de México

"¡Qué viva la revolución peatonal!", exclama uno de los tres enmascarados que lidera la caminata por la calle de Talavera, en pleno corazón de la Merced, mientras decenas de peatones voltean a ver a esos extraños personajes ataviados a la usanza de la mejora tradición de la lucha libre mexicana, pero que encabezan una causa de ciudadanos: la revolución peatonal.

Son Peátonito (Ciudad de México), Super-Ando (de Río de Janeiro) y Dante el Caminante (Baja California Sur), quienes junto a otros enmascarados como Peatoluco (originario de Toluca) y Peatón Lagunero (de Torreón) lideran esta nueva oleada de superhéroes que van al rescate del usuario más vulnerable de la calle, el peatón.

Enmascarados que protagonizan una "revolución peatonal" que es tema del Tercer Congreso Nacional de Peatones, realizado desde el 4 de mayo y que concluye este domingo en el centro de la Ciudad de México, con la presentación de la Carta Ilustrada de los Derechos del Peatón.

La ciudad la vivimos por los pies, explica Dana Corres, fundadora de la Liga Peatonal y coorganizadora de los tres congresos donde se han abordado temas de "los que nadie habla".

De la filosofía de caminar, de género, porque las mujeres padecemos o vivimos distinto la ciudad, a partir del miedo, de inclusión.

"En esta ocasión el programa fue mucho más robusto, con temas como el peatón, usuario de la calle relevante que requiere de un diseño específico, pero también del caminante", explica Corres.

Disfrutar de una calle por el simple hecho de caminar "puede ser un acto estético y de disfrute. Personas con discapacidad, niños, las mujeres, etc., vivimos desde la ciudad desde los pies, de maneras diferentes, dependiendo qué estamos haciendo en la calle, si nos estamos moviendo, si estamos disfrutando, quiénes somos", dice Corres.

Y sí, aquí, entre Mesones y Regina, en la "Plaza de la Aguilita" que conmemora el lugar donde los aztecas, después de caminar desde Aztlán, encontraron a un águila devorando a una serpiente, se reúnen académicos, activistas, ciudadanos de a pie, niños, personas con discapacidad y curiosos que hacen una pausa en sus compras.

Es un congreso que reúne, por ejemplo, a "funcionarios sustentables". Escasos ellos, como Gabriel Medina, regidor de Toluca, Roberto Remes, autoridad del Espacio Público en la CdMx, Laura Ballesteros, subsecretaría de Movilidad en la capital del país, Gisela Méndez, titular de movilidad de Colima y Mariana Orozco, coordinadora de la Estrategia de Movilidad Urbana Sustentable del Gobierno Federal. Los sospechosos comunes, pues, honrosas excepciones en los tres niveles de gobierno.

Un congreso donde se critica a los mal llamados "puentes peatonales" que los ciudadanos no usan. No por "flojos", como repiten algunos, sino por estar pensados para comodidad de los automovilistas y que agregan un esfuerzo extra a quienes de por sí llevan horas de caminar, por no hablar de personas con discapacidad motora, de la tercera edad, niños o mascotas.

Es un congreso de ex usuarios del automóvil, como confiesa una integrante del público, y de empresas como Autotraffic para impedir y evitar la muerte de 19 mil personas en hechos viales en el país (dato de 2014, el último disponible).

A lo largo de cinco días se han llevado a cabo artes escénicas, actividades lúdicas, talleres y conferencias al aire libre, caminatas, exposiciones y mucha fiesta para reivindicar a quien debe encabezar la pirámide de la movilidad, por encima de todos los demás personajes de la calle (automóviles, ciclistas, motociclistas, transportistas), el peatón.

Los escenarios han sido esta plaza, entre ambulantes, puestos de comida, diableros, señoras haciendo el mandado y cargadores, así como la Casa Talavera, sede de las exposiciones, y el Centro Cultural España, donde se realizan los talleres.

"Creemos que La Merced es un barrio caminable desde tiempos prehispánicos, por el comercio que le da esa cualidad e hicimos aquí el Congreso porque también hay proyectos de rescate que nos involucran a todos", explica Dana Corres.

Super-Ando argumenta: "Detrás de esta máscara hay mucha gente que ya entendió la necesidad de trabajar por los peatones. En noviembre en Sao Paulo hicimos el congreso de Cidades a Pe, con una propuesta muy parecida, de discutir la movilidad a pie, de invitar a varios grupos para poner en la agenda de la movilidad al peatón".

Prosigue este superhéroe que en vez de máscara utiliza un antifaz y sombrero, capa negra de rigor: "En Brasil, Peátonito y yo trabajamos en las calles de Río y él se sorprendió muchísimo de cómo la situación estaba más complicada que aquí en la Ciudad de México."

Y sí, al congreso vinieron representantes de Perú, Argentina, Colombia, Brasil y Chile a hablar de la experiencia en sus propios países y de hecho están en el proceso de crear una red latinoamericana de ligas peatonales.

"Tuvimos muchísima presencia latinoamericana, hoy justo tuvimos una junta porque creemos que no necesitamos traer a gente de Holanda o Dinamarca para hablarnos acerca de la dinámica de nuestras calles, porque hay mucha gente en nuestros países haciendo cosas relevantes, hay que traerla, visibilizarla.

"También queremos llevar las conclusiones del Congreso, la Declaratoria de La Merced, a la conferencia mundial de Hábitat Tres, en Quito, Ecuador, para que en todo el mundo se empiece a hablar de peatones", concluye Dana Corres y camina entusiasta protagonista de esta revolución peatonal, para reintegrarse a las labores del Congreso.