“No era una bomba, fue como un trueno muy fuerte"

Un muro que divide la zona residencial de la delegación Cuajimalpa colapsó por la lluvia; ahora, a los habitantes les preocupa la seguridad en esa zona.
Los vecinos piden a las autoridades que esto no vuelva a ocurrir.
Los vecinos piden a las autoridades que esto no vuelva a ocurrir. (Juan Carlos Bautista)

Ciudad de México

Las lluvias del lunes pasado dejaron algo más que tráfico en la capital del país y el Estado de México. Para quienes viven en Cuajimalpa y Huixquilucan recuperarse de las pérdidas materiales les llevará varios días.

Un ejemplo es el muro de la cerrada Los Ángeles, en la colonia Navidad, es una de las cuatro bardas que colapsaron en la delegación Cuajimalpa y que representa mucho de lo que ocurre en el lugar; de un lado viven los menos favorecidos, y en el otro está la zona exclusiva.

La señora María del Carmen vive en el lado menos favorecido y recuerda que el primer sonido que escuchó fue cuando aún llovía, lo que ayudó a que el agua dejara de inundar la casa de su hija, quien vive en la planta baja, pero el ruido más fuerte llegó poco después de las 8 de la noche.

"No le puedo decir que era como una bomba, porque es mucho, pero sí como un trueno muy fuerte, fue cuando salimos y nos dimos cuenta que la barda estaba así (caída)", comentó.

La cerrada recibe el agua de por lo menos tres calles que están en declive y tiene una coladera que no se da abasto, sumado a la basura de la zona, ya que María del Carmen asegura que ni barrendero tienen.

La noche del lunes los vecinos se ayudaron a sacar el agua de las casas con cubetas y escobas, aunque una de las familias decidió salirse y tan solo sacó algunas cosas. Ayer por la mañana aún no regresaban pero al agua seguía, rebasaba los 30 centímetros de altura y lo poco que dejaron adentro aún flotaba.

Del otro lado de la barda el escenario es diferente: los carros, las casas y las condiciones de vida distan mucho, pero en esta ocasión fueron los más afectados por la lluvia, el techo del garage de la señora María José Rueda colapsó junto con la barda y al cofre de su carro le cayó un tronco.

Incluso, Protección Civil de la delegación le dijo que no podrá regresar a su vivienda hasta que se subsane lo ocurrido en la barda.

Desde el lunes llegaron las autoridades de la demarcación para ver las afectaciones y saber lo que había fallado, ya que la petición de los vecinos es que no vuelva a ocurrir, porque las lluvias aún no terminan.

Por lo pronto, el muro será derrumbado y posiblemente sean los vecinos de Residencial Miravalle quienes tengan que pagarlo, ya que el seguro de la señora Rueda le dijo que no lo va a cubrir, pero exploran la posibilidad de que la delegación haga lo propio.

Entre tanto, a los vecinos de Residencial Miravalle les preocupa la seguridad, ya que "cualquiera puede entrar" ahora que no estará el muro, y aunque buscan apresurar las cosas con por lo menos una docena de trabajadores que ya limpian el techo derrumbado, las cosas no quedarán en menos de cinco días.