Dan clases gratuitas a adultos para andar en bicicleta

Laura Bustos, Miriam Godínez y Alex Tapia van cada domingo a Paseo de la Reforma para enseñarle a la gente a andar en bicicleta. No solo no cobran, también te prestan la bici.

Ciudad de México

Desde hace dos años Laura Bustos, Miriam Godínez y Alex Tapia llegan cada domingo a avenida Reforma armados con cinco bicicletas. Desde las nueve de la mañana marcaron con conos de plástico un tramo de unos 800 metros.

"Te enseño a andar en bici" es el proyecto con el que estos jóvenes ayudan a los adultos a andar en bicicleta, desde aprender a mantener el equilibrio hasta técnicas de ciclismo urbano.

"Enseñamos a todos pero, en general, tenemos más mujeres que hombres. Ella no aprendieron a andar en bici porque en su casa decían que era para hombres o para que no se golpearán, obvio, en la entrepierna", dice Laura.

Las sesiones duran una hora y media, son gratuitas y ellos te prestan la bicicleta. "Gracias a Fondeadora la gente donó dinero y pudimos comprar las bicicletas, es una iniciativa ciudadana y cada vez hay más gente que apoya", relata.

Eso fue hace un año. Al fecha, estos jóvenes le han dado clases a unas 140 mujeres y unos 10 hombres. La alumna más joven tiene 6 años y la más grande 66, aunque Bustos asegura que las señoras son más comprometidas para aprender, son más constantes aunque tarden más tiempo en aprender.

"Aprovechamos la ruta ciclista del domingo, así la gente puede aprender con seguridad y tranquilidad. Nos apropiamos de este espacio porque esa era la finalidad de estos paseos dominicales."

En cuanto a los hombres, de los 10 alumnos que han tenido, sus edades oscilan entre los 18 y los 36 años. Bustos cree que este fenómeno se debe a tabús sociales, mientras que los hombres mayores siempre han tenido acceso a las bicicletas, a las mujeres se les impedía utilizarlas porque podían "dañar" su virginidad al montar una bicicleta.

"Es increíble que aún hay gente que cree esas cosas. Pero sí, existe", asegura Laura y se ríe. Afirma que el segundo problema al que se enfrentan es el miedo a lastimarse, ya que muchas de sus alumnas no aprendían a andar en bicicleta por miedo al dolor.

Para asistir a sus cursos hay que mandar un correo a muevaseustedmisma@gmail.com,a su página de Facebook o un mensaje a su cuenta de Twitter, ya que necesitan asignar las bicicletas y colocar al alumno en uno de los grupos.

"Solo tenemos cinco bicis y somos tres instructores, por lo que la clase es casi personalizada. No tenemos un límite de sesiones, la gente puede darse el tiempo que sea en aprender. Solo pedimos programar la clase para que todos puedan tener una bici", dice.

El punto de reunión es en el cruce de Reforma y Burdeos, sobre el camellón que se encuentra junto a los carriles que van hacia el norte, frente al Hotel Four Seasons. Las clases se dividen en niveles: principiantes, intermedios y avanzados.

A las nueve comienzan con los alumnos que no saben nada; a ellos les enseñan a familiarizarse con las parte de la bicicleta. Luego a mantener el equilibrio, pedalear y frenar. Bustos asegura que, en promedio, les toma dos sesiones aprender a mantener el equilibrio.

A las 10:30, aproximadamente se hace el revelo para que los estudiantes de intermedio -esos que ya saben mantener el equilibrio- aprendan algunas destrezas básica para utilizar la bicicleta como avanzar en zigzag, cómo voltear para dar una vuelta y a señalizar con sus manos para tener una mejor convivencia con los automovilistas.

Al mediodía, llega el grupo de avanzados: esos que utilizan su bici como un medio de transporte en la ciudad. Para ellos las clases se enfocan en ciclismo urbano, es decir, cómo usar la infraestructura vial, a tener una mejor convivencia con los peatones y no utilizar las banquetas, así como aprender a utilizar los carriles que deben compartir con los autos.

Los jóvenes dan una vuelta al circuito con este grupo y luego los llevan a las calles para que apliquen lo que acaban de aprender. "Lo más padre es cuando te las encuentras en la calle, utilizando sus bicis para transportarse. O cuando ves en sus redes sociales que se convierten en activistas a favor de las bicis. Eso es lo mejor de todo", asegura.